- Universimad (2008) Universidad Complutense. Madrid

5/17/2008 01:28:00 p. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Paraninfo de la Universidad Complutense. Madrid
Fecha: 15 mayo 2008
Asistencia: 20.000 personas
Artistas Invitados: Muchachito Bombo Infierno, DePedro, Los Coronas, No Reply, Idioterne, La Frontera, J Teixi Blues Band, Asian Dub Foundation, Paul Collins Beat, Layabouts, Finalistas de los XXX Premios Rock Villa de Madrid (Bodega Bodega, Day of Rising, Eureka, Matiné, Rockbotz, The Filetones, This Drama), Grupos ganadores de la muestra Complutense (Melmaniacs, The Purple Pixels, Yer Soul), Muyayos de Raíz, Pull, Savia, El Ruido Maldito, Aaron Thomas, Paddy Milner
Precio: gratis con invitación





Era su última voluntad y ella lo sabía. No podía dejar que se enfrentara a una operación a corazón abierto sin verle feliz al menos una vez más. Los médicos le habían dado un veinte por ciento de posibilidades de sobrevivir. Ella intuía que ese era un porcentaje demasiado optimista y llevaba mucho tiempo preparándose para un desenlace fatal. Aunque consideraba una temeridad sacarle de casa en esas circunstancias, se lo ofreció abiertamente.

- "¿Te apetece que vayamos a Universimad?", le preguntó. Ante la ausencia de respuesta por su parte, argumentó: "El otro día pasé por Callao y cogí un par de invitaciones. Creo que nos vendría bien a los dos darnos una vueltecita por allí. Además, seguro que te hace ilusión, que te conozco muy bien. No te preocupes, no se lo diremos a nadie... Es mejor que esperar a mañana viendo cómo pasan las horas sin más, ¿no crees?" Tras unos segundos de tensión, por fin obtuvo la respuesta afirmativa que esperaba, aderezada por una sonrisa de complicidad que la llenó de satisfacción. Este podría ser su último secreto.

Tras una comida tan triste como sus últimas semanas, salieron de casa rumbo al Paraninfo de la Universidad Complutense, un lugar que no les era en absoluto ajeno. Aparte de los conciertos que él había visto allí, era un lugar que le gustaba frecuentar en sus años universitarios, cuando estudiaba Periodismo y, en lugar de asistir a clase, se dedicaba a jugar al fútbol sala en sus canchas, a comer croquetas y beber cerveza al sol. Aquellos maravillosos años.

Ella no cabía en sí de gozo cuando, al llegar a la zona universitaria, los ojos de él comenzaron a mostrar el brillo habitual en este tipo de citas. Siempre da prácticamente igual quien toque, sólo con el ambiente él es un tipo abiertamente feliz. Paseando entre la chavalería que mata las horas bebiendo cerveza caliente y calimocho del chungo sentía que la vida merecía mucho la pena. Y ella, aferrada a su mano, paseaba satisfecha por haberle sacado de casa y haberle acercado a su mundo.

No estaba demasiado hablador desde que le diagnosticaron la enfermedad y le anunciaron el remedio, por lo que ella, que ya había practicado antes, había aprendido a leer en sus ojos lo que estaba sintiendo. Aquellos ojos la decían esa tarde que si tenía que morir, podría hacerlo allí mismo y acabar con el drama de una maldita vez. No había un grupo en especial que le gustara del festival, era una cuestión de música en directo por la música en directo. Escuchando a Asian Dub Foundation desde la enorme cola para entrar al recinto ella constató que tanto amor por la música era casi lo único que podría mantenerle esperanzado por vivir. Cuando por fin entraron, estos chicos acababan su abrasiva actuación:

Al poco rato, el milagro. Cuando J Teixi Band hicieron su aparición en el escenario, habló, mutó en lo que una vez fue y ella apenas recordaba ya. Comenzó a hablarla de lo mucho que se parecen a Bruce Springsteen (él siempre fue un gran fan del camionero de New Jersey), a hacer comentarios sobre el festival, sobre la gente, !incluso a bailar! Se abrazaron, se besaron, se contemplaron por fin pasando un buen rato, sin miedos y sin preocupaciones.

Ella pensó invitarle a jugar al Guitar Hero, pero luego recapacitó y le pareció demasiado, llegando incluso a reirse de sí misma. Entonces salieron al escenario los chicos de La Frontera, que a pesar del paso de los años y de la crueldad de la fama, siguen al pie del desfiladero disparando a los indios con plena certeza. No había en todo el festival una pareja más feliz en ese momento. Incluso se encontraron a viejos amigos y ella lo inmortalizó.



La tarde noche siguió el curso ya decidido. A pesar de sus problemas de salud y sus flaquezas, él siempre sacaba, años atrás, fuerzas para ver a sus amigos y para disfrutar de la música. Por unas horas, volvía a ser el de siempre. Ella, con el corazón casi fuera del pecho de satisfacción, y él con el corazón a punto de explotar, pero nada importaba. Sólo brazos en alto, cerrar los ojos, dejarse llevar por canciones que nunca antes habían escuchado. ¿Pero qué importa eso cuando tal vez estás antes tu última cita?

Los post Nirvana Idioterne le gustaron mucho, igual que No Reply, un grupazo que mezcla ska, reggae, rock, swing y quien sabe cuantas cosas más. También le pusieron las pilas los maestros saolines del surf, Coronas. El proyecto alternativo de Jairo de Vacazul, DePedro, le gustó bastante menos y casi le aburrió... aparte de que estaba ya muy cansado debido a su fragil salud. Los riñones casi pueden con él, pero no quería irse de allí. Cuando anocheció y entró la marabunta para ver a Muchachito decidieron retirarse hacia la parte de atrás, a observar, a estar casi sin estar, a empaparse del lugar. Pronto tendrían que irse.



Llevaban varias horas con los teléfonos móviles apagados, fuera de llamadas de ánimo de familiares y amigos, de llamadas de despedida en muchos casos, y probablemente habría quien estuviera algo alarmado. Además, a la mañana siguiente había que madrugar y sería recomendable que él fuera al menos descansado. Ya en casa, se ducharon, se acostaron y charlaron a oscuras, abrazados con fuerza hasta que cayeron en un profundo sueño.

Ella no se separó de su cama en los días siguientes a la operación. Los médicos no daban crédito a la fortaleza de ese chico de apenas 170 centímetros y 60 kilos de peso. "Es un maldito corredor de fondo", ironizaban algunos para animar a los familiares. Había conseguido aferrarse a ese escaso diez por ciento de posibilidades de vivir que tenía antes de la operación. Finalmente, tras dos semanas sin hablar y apenas moverse, una mañana abrió los ojos y la miró. Ella siempre estuvo allí y él lo sabía perfectamente. No podía hablar, de modo que pidió un papel y un bolígrafo. No sin dificultades, los cogió y escribió:

- "La otra noche tu rocanrol me salvó la vida".



Ella guardó los recortes de prensa del concierto, como siempre le gustaba hacer a él, sin saber si alguna vez los podría leer. Esto lo publicó El Mundo al día siguiente:




El País se explayó en esta ocasión:






No dejes de visitar:
http://www.lastfm.es/event/565904
http://www.universimad.org




Esta es la nota de prensa oficial elaborada por la organización:

Las entradas se agotaron en tan sólo 4 días y, a pesar de la amenaza de lluvia, más de 25.000 personas pasaron el día de San Isidro por el Paraninfo de la Universidad Complutense madrileña a lo largo de 12 horas de música y radio. Otros varios cientos siguieron las actuaciones desde fuera del abarrotado recinto y varios cientos de miles por las ondas y por internet, desde toda España, a través de la emisión en directo de R.N.E. 3.

La culpa la tuvo una cuidada programación y la conmemoración del 30 aniversario de los Premios Rock Villa de Madrid, el certamen más veterano, que unieron sobre los dos escenarios gemelos del Festival a grupos y artistas veteranos y noveles de los más variados estilos, muestra de que la enorme calidad y la diversidad musical madrileña se encuentran a años luz del adocenamiento comercial en el que alguno nos quiere mantener.

Desayunamos a las 12 de la mañana con las canciones directas, crudas y emocionantes del australiano Aaron Thomas y el renovado clasicismo, híbrido entre el pop británico de toda la vida y el boogie-woogie más clásico, del escocés Paddy Milner.

Para entonces ya estaban intalados los puestos de bebidas, y los stands de información cultural, solidaria, medioambiental y de salud como Madrid Positivo, Ecologistas en Acción, En Plenas Facultades, Amigos de la Tierra, Green Peace, El hogar de Lucy (acogimiento de perros con enfermedades), Foehn y Discos Necesarios, Subterfuge, Intermón Oxfam y Guitar Hero.

Se continuó con tres diferentes visiones madrileñas de los sonidos más enérgicos: Pull, El Ruido Maldito y Savia. A los que siguieron los ritmos mestizos de Muyayos de Raíz, un exquisito guiso donde se mezclan con naturalidad colores cíngaros, celtas, vascos o gallegos.

Comimos con los finalistas de la 30 Edición de los Premios Rock Villa de Madrid. Bodega Bodega, Day Of Rising, Eureka, Matiné, Rockbotz, The Filetones y This Drama fueron los seleccionados entre más de 750 candidatos para figurar en el palmarés junto a grandes figuras de la historia de la música popular de nuestro país. El furioso punk-rock de los canarios This Drama se llevaron los 6.000 € del primer premio. El trío madrileño Matiné consiguieron los 3.000 € del segundo premio y Eureka, otro trío de la capital, se irán de gira con Artistas en Ruta, el premio otorgado por AIE y, su guitarrista, Javier Ezquerra, se llevó una flamante Gibson SG como premio al mejor guitarrista.

La hora del café, o del té, según para quién, fue protagonizada por el norteamericano Paul Collins Beat. Viejo conocido de la afición madrileña volvió a ofrecernos una nueva lección de power pop de alto voltaje. Como contrapunto, el quinteto Layabouts, demostraron su gran potencial ante un público creciente.

A las 6 de la tarde casi 15.000 personas danzaron al ritmo mestizo y combativo de Asian Dub Foundation. Su colorido reivindicativo matizado con ecos orientales sobre una efectiva base electrónica volvió a funcionar como una apisonadora hasta secar el barro acumulado por la lluvia de los días anteriores.

Precisamente el día anterior, se había presentado el libro, "30 Años del Villa. 1978-2008. Una Historia del Rock en Madrid", conteniendo un doble CD, que repasa datos, anécdotas y, por supuesto, canciones ganadoras y finalistas que han pasado por el Concurso que se iniciara hace ya 30 años y entre los que se encuentran El Gran Wyoming, Alaska, Mercedes Ferrer, Mago de Öz y otros muchos importantes en la historia musical de Madrid.

La celebración tomó forma de concierto en Universimad. Dos bandas base madrileñas, J. Teixi Band y La Frontera actuaron como anfitriones de otros ocho artistas invitados no menos legendarios: Josele Santiago (Enemigos), Juanma (Elegantes), Iñaki y Patacho (Glutamato Yeyé), Yolanda (Tentación), Manolo (La Uvi), Fernando Martin (Números Rojos), Lili (Sangre Azul) . Vibró el multitudinario auditorio a pesar de que en gran parte estaba compuesto por jóvenes aún no nacidos cuando se compusieron alguna de las canciones interpretadas.

No tuvieron menor éxito las intervenciones de los galardonados más recientes. Idioterne ganaron en 2005 el primer Villa celebrado en Universimad. No Reply, 1º premio 2007. Uno con un rock ecléctico, guitarrero y poderoso, el otro, con alma negra de swing y soul. Dos formas diferentes de entender la música y, al tiempo, un exponente más de la diversidad que preña el espíritu musical del Villa de Madrid. Ambos cosecharon un gran éxito a pesar de que el paraninfo universitario rebosaba de público que, supuestamente esperaba a la gran estrella de la noche: Muchachito Bombo Infierno.

Efectivamente así era, pero aún faltaban dos joyas por disfrutar. Y así lo hizo un público entusiasmado con el impecable surf mesetario de Los Coronas y la reposada calidez de lo que pensamos que será una nueva estrella en el firmamento musical internacional. Hablamos del sonido fronterizo de Depedro, la nueva propuesta de Jairo, cantante y guitarrista de La Vacazul, de quien cada canción se podría editar un single.

Y por fin, otro Jairo, el ya consagrado Muchachito Bombo Infierno, generó el delirio. Junto a su banda, se mostró como una maquinaria perfectamente engrasada; con una efectividad multiplicada por la entrega de un artista contagiado por el entusiasmo de un auditorio universitario repleto, en el que tambien abundaban no estudiantes, jovenes y no tan jóvenes. Como debe ser en el día del patrón de una ciudad abierta como Madrid
.

14 comentarios:

  1. Gobo dijo...

    Muy sentimental...
    Pero... es cierto lo ke cuentas?
    Me dejaste una nota en el last, pero no era la primera vez que visitaba tu blog, y dudo que sea la ultima... Muy bueno, se nota que eres un buen amante de la música de cualquier estilo. ;)

  2. Anónimo dijo...

    lo peor fue la interminable cola y para que?... para que al final no pidieran la entrada en fin...

  3. Anónimo dijo...

    yo entré justo cuando andaban tocando los Layabouts y son muy buenos.Salvo por Muchachito (por la gente) y De Pedro(tras el subidón de los Coronas), el festival (o la mitad que ví) estuvo genial. Un saludo.

  4. Anónimo dijo...

    Estuve y después de leer esto creo que lo valoro más. Es un post q da lugar a la reflexión. Y mucho ánimo a ese "corredor de fondo"!! ;-)

  5. Anónimo dijo...

    Oh dios mio que currado el link!! Muchas gracias men! Estuvo genial el universimad, y menudas mujeres dios mio xdd

  6. rorroguzman dijo...

    O_O

    Madre mía, esto no es una crónica, es una obra de arte! Mis felicitaciones, me ha gustado mucho el relato...Supongo que te dedicas a esto o a algo similar...si no...deberías

    Saludos

  7. Anónimo dijo...

    jajajaja, definitivamente se te ha ido la pinza! jaja

    Venga, te voy a poner yo otra crónica jajaja
    "sentado en el suelo bebiendo calimocho y escuchando música de un concierto a pocos metros detrás, observaba como la gente iba y venia, unos charlaban tranquilamente mientras liaban su cigarrillo con aromas, otras usaban los setos a modo de urinario... Todo transcurría como otros años, la gente disfrutaba de sus brevajes, charlaba y recibía el poco sol que se dejaba ver. No había de que preocuparse, así que con el último trago del mini, lo que quedaba de esa mezcla perfecta de cocacola con vino, decidí que era el momento de partir hacia otro lugar, una celebracion cumpleañera me esperaba en un parque no menos lleno de gente, las vistillas."

    xD

    Juanjo.

  8. Anónimo dijo...

    jesús

    perfecto. sólo un apunte, decir que un sombrero de copa siempre da un toque de elegancia.

    por cierto, al siguiente día, gran concierto de la vacazul. y al siguiente mi madre fue una groupie.

  9. Anónimo dijo...

    me apunto el blog para seguir leyéndote ^^ me ha gustado mucho.

  10. Anónimo dijo...

    buena crónica tío! los asian se salieron :D, saludos

  11. Anónimo dijo...

    No entiendo cómo se les ocurrió poner a Depedro entre Los Coronas y Muchachito, no era el momento para ese tipo de música. Esto hizo que el público no le prestara la atención que merecía y que para algunos supusiera un bajón, a pesar de que hizo una actuación magnífica y de que tiene temas muy buenos.

    Un saludo y te felicito por el blog, te lo curras un montón (y además coincide bastante con mis gustos musicales)!

    - Mick -

  12. danisanchez dijo...

    joder tio me ha encantado tu cronica-relato del universimad. dudo si es verídico, pero le da dinamismo a la narración y me parece una forma my original de contar un festival como ese en plena epoca de examenes. menudo estilazo, te dedicas en serio a esto de escribir? de verdad, me quito el sombrero one more time...

  13. penny dijo...

    hola!!!
    madre mia, he leido tu historia, es una preciosidad. se me han saltado las lagrimas y eso no es habitual en mi. me ha encantado... y si, si que fui al universimad! pero siento mucho que te perdieras a los enormes layabouts, spero que te acerques al festival indyspensable el 7 de junio. un beso!!!

  14. Quiroga dijo...

    No consegui ir... =(
    no pude hacerme con ninguna entrada y, para mas rabia, me llamaron con una entrada justo la noche anterior cuando ya no estaba en Madrid (solo me kedaba aki si encontrada entrada para el universiamad). En fin, pronto sera el indypensable, contaras una historia tan bueno como esta sobre ese festival?

    QuirogaXD del LastFM.

Publicar un comentario en la entrada