U2 (2009) Croke Park. Dublín

7/27/2009 08:14:00 p. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Croke Park Stadium. Dublín
Fecha: 25 julio 2009
Asistencia: 75.000 personas

Artistas Invitados: Kaiser Chiefs, Republic of Loose
Precio: 30 - 137 euros
Músicos: Bono (voz, guitarra y armónica), The Edge (guitarras, coros y teclados), Adam Clayton (bajo) y Larry Mullen Jnr (batería y coros)




Setlist: Breathe, No Line On The Horizon, Get On Your Boots, Magnificent, Misterious Ways, Beautiful Day, I Still Haven't Found What I'm Looking For / Stand by Me, Angel Of Harlem / Don't Stop 'Til You Get Enough (snippet), In A Little While, Unknown Caller, The Unforgettable Fire, City Of Blinding Lights, Vertigo, I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight, Sunday Bloody Sunday, Pride (In The Name Of Love), MLK, Walk On, Where The Streets Have No Name, One
Bis: Ultra Violet (Light My Way), With Or Without You, Moment of Surrender





Esta es la historia de un sueño cumplido, la historia de una ilusión adolescente felizmente materializada al cumplir los treinta. Cuando casi veinte años atrás te prometiste a ti mismo que alguna vez verías a U2 en Dublín ni si quiera estabas seguro de poder cumplirlo, parecía un imposible, pero lo has conseguido y ahora se lo dedicas a todos aquellos con los que a lo largo de los años has compartido interminables charlas estúpidas (o trascendentales, según se mire) sobre la banda irlandesa.

Tras años de espera, el viernes por la noche llegas a Dublín en un bonito avión de Aer Lingus y desde el cielo divisas el estadio, totalmente iluminado, donde U2 están ofreciendo en ese momento el primero de su tanda de tres conciertos caseros -24, 25 y 27 de julio-. Camino del centro de la ciudad ves carteles de aviso a los conductores acerca de cambios en el tráfico durante los próximos días debido a que 'U2 Croke Park this weekend'. Es imposible no sentir esa ilusión infantil y deslumbrar con un brillo especial en la mirada.

Son algo más de las once de la noche y ese primer concierto acaba de finalizar, por lo que el bus queda atrapado en un atasco monumental. Todas las calles llenas de gente, el estadio iluminado al fondo de varias calles, camisetas de la banda por todas partes... estás tan predispuesto que incluso disfrutas de esta ligera adversidad. Pero es urgente, es cuestión de vida o muerte ya, quieres llegar al hostel, a esa habitación para ocho spanish fans, dejar la mochila y arrojarte a los brazos del Temple Bar.




El centro de Dublín está literalmente tomado, invadido, sometido, conquistado, podría decirse que turbiamente sodomizado por personitas de un montón de nacionalidades que lucen imponentes todas uniformadas con sus camisetas de U2 (y sus tatuajes, sus gorras, sus chapas, seguramente sus gayumbos y sus tangas...) Si este no es tu rollo, la capital irlandesa es posiblemente el peor sitio para estar ese fin de semana. Heaven and hell. No hay concesiones a la galería, tienes que ser monotemático y sudar U2 por todos los poros de tu cuerpo. Porque si no, what the fuck?

Los bares son un descontrol absoluto, gargantas rotas de gente que piensa que está en el concierto, sudor, calor y empujones para conseguir algo para regar el gaznate, los camareros no pueden con la vida. Así acaba el viernes y así continúa el sábado, con todavía más gente paseando, haciendo tiempo para que a las tres de la tarde empiece la multitud de conciertos de bandas de versiones en los baretos para consolidar aquello del pensamiento único. Antes de eso, algo de comida en un bar cualquiera con música de U2 y videos de U2 y fotos de U2.




Todo Dublín es un parque temático de U2. Has pagado por tener la pulsera vip para montarte en todas y cada una de las putas atracciones, de modo que no vas a parar hasta caer rendido. Tu compañía es inmejorable y también llega dispuesta a arrojarse a las fauces del frikismo militante extremo. No estás dispuesto a pisar el freno y es que hasta te emocionas con esa banda que, aunque ridícula en las fotos por aquello de 'querer parecerse a los originales', luego resulta que te dan la vida con sus covers. Algunas son un desastre y otras regulares, pero todo el bar corea, se abraza, levanta los brazos, baila... hasta los cimientos de los bares sudan Guinness.







Un paseo hasta el estadio al que cada vez se va uniendo más gentío. De fondo comienzas a escuchar a los Kaiser Chiefs pero te da completamente igual porque hay que estar a lo que hay que estar. A piñón fijo, a todo trapo. Llevas horas escuchando canciones de U2, ya has comenzado incluso a perder voz, tu cartera está cada vez más diezmada después de tanta 'paint of heineken', pero te estás acercando al colofón. Las horas de precalentamiento se acaban. A partir de ahora es lo que diga Bono y los demás... a cerrar el boquino.




Ya sobran las palabras. Tras un inicio dubitativo por culpa de cómo llegaba el sonido a la grada, haces un ligero movimiento entre las filas y consigues colocarte en una posición óptima. Es aún de día, pero 'Bono and the boys' están 'rockin' at home' como pude leer en varios titulares de la prensa local, y la magia sencillamente surge. Flota en el ambiente esa sensación de que los hijos pródigos, los héroes locales, están de vuelta y medio Dublín está allí para saludarles. Beautiful Day y Misterious Ways suenan a gloria.

Arrancan I Still Haven't Found What I'm Looking For y sientes que estás más vivo que nunca. Es una canción que no sueles poner en casa, ni en el coche, la tienes muy trillada, pero por algún motivo te estremece y notas cómo tu corazón se roza con las costillas mientras te marca el ritmo a seguir. Es la emoción, es la felicidad, es la pasión, es eso que o sientes o no sientes y que hace tan especial a la música. Porque 75.000 personas de medio mundo coreando juntos a pleno pulmón te hace confiar en el ser humano.



De la emoción a la alegría sin más de poder seguir cantando gracias a Angel of Harlem. Ya no queda opción para tirarse en marcha y las canciones se suceden. The Unforgetable Fire. City of Blinding Lights es sublime por eso que tu sabes y por un momento sopesas seriamente la posibilidad de arrojarte grada abajo sobre los brazos del respetable, pero en un instante de lucidez lo descartas. Con Vertigo todo Dublín parece venirse abajo. Con el remix de Crazy Tonight todo Dublin parece una fiesta house. Con Sunday Bloody Sunday todo Dublin se desgañita.




La idea del sueño cumplido regresa cuando encadenan Pride, Walk On, Where the Streets Have no Name y One. En ese momento no se te ocurre un lugar mejor en el que estar, acompañado de miles de colegas desconocidos con los que sabes que estás conectado para siempre, disfrutando de la mirada de ilusión y las sonrisas de tu novia, intentando por todos los medios que el tiempo se detenga en ese maldito instante de comunión definitiva con el mundo. Pero no lo consigues ni si quiera gracias a Ultraviolet, el delirio clásico de With or without you y el acogedor cierre a medio tiempo de Moment of Surrender.






La banda y la multitud intercambian aplausos durante unos largos segundos. No les están agradeciendo el concierto de esta noche (que también). Les están agradeciendo que una vez, allá por finales de los setenta, decidieran luchar por su sueño de rocanrol y, de ese modo, sin saberlo, convertirse poco a poco en la banda sonora de varias generaciones. Les están agradeciendo los momentos compartidos, las emociones, las borracheras absurdas, los amigos ganados gracias a su música, los recuerdos, que estén ahí en las fiestas, las rupturas sentimentales, los buenos tiempos, los malos momentos... que sean eso, la banda sonora de sus vidas. Algo que no se tiene que explicar con palabras, porque no se puede explicar con palabras. Si acaso, se podrá explicar con gritos de júbilo, abrazos, besos y brindis incesantes. Pero no con palabras, maldita sea, eso sería demasiado vulgar.



Crónicas con fotos, videos, audios y de todo
- U2 East Link
- U2 Miracle
- U2 Fanlife
- Reverb Studios
- State
- U2 Gigs

17 comentarios:

  1. Ainhoa dijo...

    ¡Que bonito!
    ¡Ojalá vuelvan a Madrid el año que viene!

  2. Perem dijo...

    Felicidades por este sueño cumplido. Me pongo en tu piel y en lugar de estar en Dublin me imagino en Knebworth en en 79 y estar delante de Led Zeppelin. Un sueño imposible de realizar, por eso me alegro de que hayas podido vivir esa experiencia.

    Un saludo.

  3. Juanjo dijo...

    Te puedes creer que me has puesto la piel de gallina? pues eso

  4. Iván dijo...

    jaja vaya panda de frikis que os juntasteis!!!

    lo tuvisteis que pasar de puta madre cabrones

  5. Jota78 dijo...

    Cronicaza una vez más. Por cierto, no sé qué habrás hecho bien en la vida para tener a siete amigos que te secunden, porque yo nunca arrastro a ninguna parte a más de dos...

  6. NaoBerlin dijo...

    Pues si el de Dublín estuvo bien, mejor que mejor para ti, porque a mi el primero de Barcelona me dejo una incomoda sensación agridulce...

    Por cierto soy erU2santy

  7. Anónimo dijo...

    Hijo de la gran puta se me han saltado las lágrimas al leerte.

    Que Dios te bendiga.

  8. linoow dijo...

    tio llevo leyendote dia a dia desde que un dia de casualidad hace 8 o 9 meses entre aqui buscando info del boss. Eres el puto amo, con este concierto ya si que has superado todas las aspiraciones que yo puedo tener en la vida. Impresionante¡

  9. ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

    Muchas felicides! No hay nada como cumplir sueños y disfrutarlo!

  10. galko dijo...

    Joder, muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Me llenan de satisfacción y me animan a seguir escribiendo mis cosillas, jeje.

    Para Jota78, que me consta que en quince días estará viendo a U2 en Wembley, decirle que ahora le tengo una envidia terrible. Además, me han comentado que los asientos de detrás del escenario están bastante bien porque te dan la opción de ver a la banda cerquita y te ofrecen una perspectiva diferente y curiosa. Espero leer tu crónica en tu web (http://silatocasotravez.wordpress.com), aunque tendrá que ser en septiembre pues esos días estaré de vacaciones...

  11. Ana dijo...

    No sé que decir, tu crónica me ha dejado sin palabras. El concierto fue impresionante, el ambiente inmejorable. Dublín encantador. Galko me alegro de que hayas cumplido uno de tus sueños, espero que esto sólo haya sido el comienzo.

  12. DiegO dijo...

    Era uno de los "ocho spanish fans" (que no freak). Un sueño también para mi. No tengo más palabras que repetir que U2 es parte de la banda sonora de mi vida y la banda sonora de un fin de semana irrepetible.

    Gracias a todos.

    DiegO

  13. Anónimo dijo...

    fue brutal la noche del viernes

  14. querida dijo...

    "Es imposible no sentir esa ilusión infantil y deslumbrar con un brillo especial en la mirada" Hola Gallar. Tenía mucha curiosidad por saber como os había ido por Dublin y me he lanzado a ver Mercadeo. Lo cierto es que sólo he leído el final y principio de tu crónica por que me he dado cuenta que el primer concierto que tienes en Mercadeo es el de U2 de 1994. Por eso me he lanzado a leer este documento genial. Sinceramente creo que para tí ha debido de ser como un renacimiento o algo así por que muestras el mismo entusiasmo y sentimiento en el de Dublin que en el del 94. De veras me alegra mucho verte tan feliz. Un beso. María García

  15. j0r0ba dijo...

    Enhorabuena por ese sueño cumplido. Soy de los que entienden perfectamente eso tipo de cosas así que se como te tuviste que sentir.

    En cuanto a la crónica me ha parecido genial; la parte personal de todo lo que rodea al concierto me ha encantado y ha conseguido trasladarme a Dublín por un momento.

  16. Anónimo dijo...

    No pudo explicarlo mejor... fue exactamente asi. Yo asisti a ese mismo concierto ese mismo dia... El mejor dia de mi vida!! Misma edad, mismo sueno, mismo pais, mismo grupo, mismo concierto, mismo dia. Es como si yo mismo lo hubiera escrito. Saludos desde Costa Rica

  17. Anónimo dijo...

    Muy linda crónica. Yo estuve el día anterior, si a vos que sos de España te parece un sueño cumplido, en mi caso, soy de Paraguay, yo estaba en Londres por una cuestión de negocios por 15 días y me enteré que U2 por ahí, conseguí una de las últimas localidades el domingo anterior mas o menos en el lado opuesto al que vos estabas. Tome un tren a Liverpool, previa visita a The Cavern, tomé el ferry a Dublin, llegando el jueves a la tarde. Por supuesto, Temple Bar a la noche. Al día siguiente, el concierto, y Temple Bar después, a respirar U2 y sudar Guiness. Una experiencia más que inolvidable y que nunca ni siquiera me atreví a soñar.

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