Skunk Anansie (2009) Sala La Riviera. Madrid

11/06/2009 02:09:00 a. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Sala La Riviera. Madrid
Fecha: 5 noviembre 2009

Asistencia: 2.000 personas

Artistas Invitados: A. Human

Precio: 26 euros

Músicos: Deborah Dyer 'Skin' (voz), Richard Keith Lewis 'Cass' (bajista), Martin Ivor Kent 'Ace' (guitarrista), Mark Richardson (baterista)




Setlist: Intro (Yes, It's F*cking Political), Selling Jesus, Charlie Big Potato, Because of You, Charity, 100 Ways to Be a Good Girl, I Can Dream, I Don't Want to Kill You, Weak, Brazen (Weep), Twisted (Everyday Hurts), Cheap Honesty, On My Hotel TV, Tear the Place Up, The Skank Heads
Bis: Hedonism (Just Because You Feel Good), Squander, Little Baby Swastikkka

Bis II:
Secretly



Pero a ver, que yo no me entero. Entonces, ¿el tiempo pasa para todos por igual? Alguien debería dar una explicación mínimamente coherente y no nihilista, porque el 5 de noviembre de 2009 la sala La Riviera sufrió una regresión temporal hasta el 2 de noviembre de 1999. Concretamente, sin Delorean de por medio pero con una medium negrata con una agresividad que sería capaz de venderle a Aznar el abdominazer en una teletienda de madrugada. Y es que en esas dos fechas este recinto acogió sendas actuaciones de Skunk Anansie y entre medias parece -sí, eso, parece, porque real no puede ser- que no ha pasado nada. Total 3.647 días -calculados a ojo- no son nada.


Pero estamos en 2009 y cuando se apagan las luces el público, mayoritariamente treinteañero y con una evidente filiación noventera, rejuvenece una década de un plumazo. Aparecen los chicos de la banda, aparece Skin sumergida en un bola de espumillón y Sellin Jesus atrona el lugar de manera inmisericorde. Joder, como si fuera ayer. La magia del rocanrol, la magia de los recuerdos, vuelve a propiciar un viaje en el tiempo de esos que no tienen explicación. Es imposible que yo tenga treinta años, recuerdo como si fuera hoy los bares en los que en 1999 tomamos las preceptivas previas cervezas de calentamiento. Dolorosamente cierto... Skin, ayúdame plis.

Suena Charlie Big Potato y La Riviera se viene abajo. Esto es una gira de grandes éxitos y es tontería andarse por las ramas. La peña aquí ha venido predispuesta a fliparlo con Skin, a la cual al principio no se oye bien aunque se intuye que se desgañita. Pasan unos minutos y con Charity se confirma que, efectivamente, la jodía se desgañita, pero con un estilo de pelotas. La banda suena tan contundente como si nunca se hubieran separado, el repertorio es incontestable. Han retomado su carrera en el punto que la dejaron, de manera que reengancharse es tan sencillo como cerrar los ojos y soñar con aquellos botellones que eran de calimocho porque no había dinero para más. Los treintañeros que no queremos crecer somos así.






Entre el público están los que han acudido para saldar una vieja deuda -pues no pudieron ver a la banda en directo en su momento de apogeo- y los que están reconfirmando sus votos ante el altar, algo que nunca pensaron que podrían hacer. Pero el show business es así de caprichoso, además de capaz de reunir a un gentío ruidoso hasta lo incomprensible. Esto lo notan los músicos, que comenzaron algo rígidos pero terminaron prácticamente de cachondeo, como si estuvieran en su local de ensayo, alucinados ante la descomunal respuesta madrileña. Y eso que el concierto se quedó algo rácano al no llegar ni a los noventa minutos... pero cuando hay buen rollo se perdonan estos detallitos.

Cuando suenan los temas duros Skin se descoyunta, golpea el pie de micro contra el suelo, lo arroja por el escenario, se mueve como la pantera que es -aunque me tiro todo el concierto esperando que repita sus bailes sobre las barras anexas al escenario, dando patadas a las bebidas del impresionado respetable, pero esta vez no le dio el punto- y la banda suena hardcore a muerte en Torremolinos. Para compensar, esos medios tiempos de intensidad creciente sin fin llevan las manos a la cabeza del público, incapaz de asumir tanto decibelio escupido sobre sus caras. Estoy en una compañía inmejorable, pero me acuerdo de Gras, que fue quien en el instituto me dio a conocer a Skunk Anansie y le llamo en Weep. Me emociono, hostia, qué guay.

En los bises suena la sobresaliente Hedonism, seguida de la más que notable Squander -nueva composición-, justo antes del delirio con Little Baby Swastikkka. Tras este huracán en forma de grito anti fascista ya son pocos los que están en las primeras filas y mantienen la compostura. Como si hubieran estado expuestos a un ventilador gigante de potencia obscena, se ven peinados imposibles, cejas chamuscadas, caras deformadas, camisetas agujereadas. A pesar de lo cual todavía se pide más, al menos una más. Entonces cae esa joya que es Secretly, con la que Skin se luce, el público canta y aquí todo cristo se dedica a lucir sonrisa de 17 centímetros de diámetro.




Justo fue entonces cuando me salí del centro de la pista y me dirigí hacia una de las barras de la sala. Ante la incredulidad de los camareros y de los chavales de la Cruz Roja, saqué unas esposas y me encadené a la barra. "¡De aquí no me mueve ni dios hasta que estos salgan otra vez! ¡Sólo otra vez y que toquen We Don't Need Who You Think You Are! ¡Bueno, esa o cualquiera, me da igual, qué cojones!" Mientras lanzaba estas proclamas, con el rabillo del ojo comprobé cómo se me acercaban por la espalda una pareja de albanokosovares de esos que le tienen cierta manía a José Luis Moreno (y eso que fijo que no sufrieron en su niñez a Macario en la tele) con malas intenciones.

Lo cierto es que, para mi sorpresa, llegaron también luciendo sonrisa, aunque con intención de cortar mi humilde reivindicación por lo sano. Blandieron un par de serruchos de considerable tamaño, acción esta que provocó algún que otro temblor en mis canillas y, lo reconozco, alguna arcada provocada por la impresión por aquello de no querer salir del lugar con algún miembro cercenado. Sin embargo, la sorpresa incial tornose en mayúscula cuando procedieron a serrar un par de hierros pertenecientes a la barra del garito. De considerable tamaño, eso sí.

Una vez seccionados, me cogieron en volandas, me sacaron hasta la esquina del paseo de la Virgen del Puerto, detuvieron un taxi y me introdujeron amigablemente en su interior, no sin ayudarme a que los hierros no provocaran daños en el vehículo. El taxista agarró los 20 euros que le dieron y me trajo a casa sin mediar palabra pero observándome constántemente por el retrovisor interior. El caso es que ahora estoy encadenado a unos hierros la hostoiia de molerstosr quie npo me puedfo qiutrar y es por ellpo que estooiy esvcribirendo coin la mano izquierda y me es uimposibkle no cometer faltasas de ortororfgrafiá. Cafrones.


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Crónica de EL MUNDO:

15 comentarios:

  1. Vanesa dijo...

    La crónica puntual como siempre, no esperaba menos.
    Efectivamente el concierto fue impresionante, como volver a los 90, cuando la gente bailaba botando como descosidos y dándose codazos y patadas(especialmente algunas).
    Pues nada, habrá que rescatar la discografía de estos chicos y volver a escucharla una y otra vez como si no hubiera pasado el tiempo.

  2. Anónimo dijo...

    Un poco sobrao, no? Skin es carne de escenario y no se puede decir nada contra eso, pero el comienzo fue frío, con un sonido realmente malo (desgraciadamente típico del mejor y unico recinto de este tipo que tenemos en Madrid), y sí, te dejas llevar ya que empiezan con lo mejorcito de la casa, muy buenas canciones que disfrutas, pero no del todo por la interpretación mas bien por el deseo de disfrutar con la banda (son muchos años sin aparecer y la espera ha sido larga). Curiosamente es en la parte final del primer bloque y con canciones que supuestamente no son las mas esperadas (Cheap honesty, On my hotel TV, Tear the place up y The skank heads)cuando veo que enganchan más y realmente conectan y se les ve disfrutar en el escenario y eso se nota. Fue un buen concierto con alguna parte muy buena y, desde mi punto de vista, con alguna baladita que se deberian haber saltado.. Me llevo un buen sabor de boca pero con el regusto de que muchas de sus canciones no son redondas del todo y de que esperaba un poquito más... p.d.Eso sí, me los llevaba a tocar a cualquier festival para un concierto de 50 mínutos sin baladitas y a todo trapo y con un sonido que no sea límitado por una mierda de recinto.

  3. FarAndBeyond dijo...

    Buena crónica, nos quedamos con las ganas de ir.

  4. David Durán dijo...

    De sobrado nada. El concierto del año. Punto ;-)

  5. blotch dijo...

    Totalmente de acuerdo, de "sobrao" para nada. Pedazo de concierto! Sonido bueno al principio llevado a muy bueno tras los primeros ajustes. Repertorio impecable (nunca llueve a gusto de todos) y sus canciones son redondas, redondas. Ciertamente el concierto del año hasta el momento...
    :)

  6. Anónimo dijo...

    no tocaron Infidelity (Only You)???? mmm juraría que si... debió ser el calor del momento...

  7. Dave dijo...

    Me quede con ganas de ir a ver a estos grandes, ya veo que fue conciertazo y espero que vengan otra vez por tierras españolas y tocan Intellectualize My Blackness

  8. Anónimo dijo...

    UF! Fue increible... Yo estaba en segunda fila... Las avalanchas no me dejaban respirar... Sudaba, cantaba, me desgañitaba con ella... yo era una de aquellas personas que nunca les vieron... tuve mi oportunidad en Jerez, en el Esparrágo Rock del 2000 y el festival se canceló justo antes de que ellos actuaran debido a la fuerte tormenta que azotaba la provincia de Cádiz en pleno Domingo de Ramos... jejejeje... Al final del concierto esperé par verlos... me hice fotos con Cass y con Ace... pero Skin no quiso... una pena... Eso sí.... difruté como nunca... :D

  9. David Fernández dijo...

    Increible, el concierto. Soy de los que quería saldar una deuda pendiente para poder disfrutar de estas 4 bestias pardas encima del escenario. Alucinante.

    Un saludo!

    PD: cuestión minoritaria, pero los artistas invitados no fueron A. Human, sino The Chemists.

  10. Anónimo dijo...

    Joder! Se me ponen los pelos de punta al recordarlo... Pedazo concierto que dieron y pedazo que público que fuimos! jejeje a ver si es verdad y se dejan caer más a menudo

  11. Anónimo dijo...

    I was there last night too and it was the best gig ever! They totally rocked live, and Skin is La Leche! Si miras bien el video se ver mis manos jeje ;) Kudos to Skunk Anansie for reforming, it made my year!

  12. Tay dijo...

    El concierto fue muy correcto y vibrante. Llevaba esperando verles miles de años (que lejos quedan los 90!!) y por fin ayer los vi. Fue acojonante el verles, el sentirles cerca y ver como Skin se fue enganchando poco a poco con el público. Sin embargo justo cuando empezó a ver conexión el concierto se acabó, una pena. Yo esperaba algo más, pero es que soy muy exigente con SA!! Creía que en los bises caería "All I want", "We don't need who you think you are", pero no hubo suerte. Y aunque ella estuvo espectacular, y el batera también, creo que se les nota que llevan un tiempo fuera de los escenarios porque no sonaron muy bien, a veces por problemas de acústica, y otras por ellos. Pero bueno, lo importante es que los vimos y que están de vuelta, porque los temas nuevos sonaron de puta madre!!

  13. Palo dijo...

    Fue un conciertazo, saltos, la gente enfervorecida...diversión pura!!

    Muy grande

  14. Rocklive.es dijo...

    Echo de menos Infidelity en el set-list, pero qué envidia. Un saludo amigo

  15. rociotorre dijo...

    Pues rotundamente siiii doy fé de que fué como ella bestial, había escrito una crónica muuucho más larga, pero coincido en prácticamente todo con el señor Galko y mis fotos on peores que las suyas, que por cierto deduzco que debíamos estar en una altura muy próxima por lo que he visto en sus fotos, decir que la acustica de la sala es cuanto menos mejorable por poner un pero, aunque pese a ello flipamos indiscriminadamente con cada uno de los temas que tocaron (baladas incluidas) y el tema con el que cerraron a mí me dejo sin habla a pesar de haberlo escuchado hasta la saciedad, pero un directo de Skin con ese chorro incesante de voz que no parece apagarse al paso del tiempo
    Ella no deja indiferente a nadie, no defrauda a su público, es sencillamente un animal nacido para cantar, con una fuerza, una belleza y naturalidad propia de una bestia, a mí personalmente no me cabía el corazón dentro del pecho y me siento una absoluta privilegiada, lo que yo ví y sentí para mí se queda, gracias Skunk Anansie por haberle regalado a mis sentidos una vivencia como ésta y a Skin decirle que si no existiera habría que inventarla y por supuesto que a nadie se le ocurra versionarla que no hay huevos en este mundo para hacerlo.

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