Sonisphere (2011) Getafe Open Air

7/17/2011 02:50:00 p. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Getafe Open Air
Fecha: 15 y 16 julio 2011
Asistencia: 70.400 personas
Artistas Invitados: Iron Maiden, The Darkness, Slash, Twisted Sister, Dream Theater, Arch Enemy, Sôber, Gojira, Valient Thorr, Uriah Heep, Lacuna Coil, Mastodon, Hammerfall, Angelus Apatrida, Bullet
Precio: 80 euros (abono)



Setlist Iron Maiden: Satellite 15... The Final Frontier, El Dorado, 2 Minutes to Midnight, The Talisman, Coming Home, Dance of Death, The Trooper, The Wicker Man, Blood Brothers, When the Wild Wind Blows, The Evil That Men Do, Fear of the Dark, Iron Maiden, The Number of the Beast, Hallowed Be Thy Name, Running Free


Se desconoce si Iron Maiden llegaron hasta el aeródromo de Getafe pilotados en su avión privado por el mismísimo Bruce Dickinson (Screeeeaaaam for meeee Madriiiiid!!), pero sí se puede confirmar que en el Cerro de los Ángeles no faltaba absolutamente nadie: 40.118 personas en total, según la organización, nada menos que 10.000 más que en la jornada del viernes. Cualquiera que hubiera vestido una camiseta de la doncella en los últimos treinta años en este país, estaba allí ayer. ¡Y luciendo esa misma inmortal camiseta! Convenientemente conservada en formol y desempolvada para la ocasión. Porque ponerse una zamarra de los Maiden significa muchas cosas en general y una en particular: pertenecemos a esto.

La segunda jornada del festival Sonisphere comenzó a las tres de la tarde con Hammerfall, y siguió con Mastodon, Apocalyptica y Dream Theater (que se marcaron un ensayo magistral ante el público, como siempre). Ya en ese punto el recinto comenzaba a ser un lugar ciertamente incómodo para el público por culpa del calor, la polvareda y la masificación. La gente bebe cerveza como si no tuvieran madre. ¿Cuántos barriles pueden despacharse en un día como este? ¿Cuántos minis puede llegar a llenar un camarero en un festival? Hay quien incluso saca la calculadora del móvil para tratar de llegar a alguna conclusión razonable, pero pronto desiste. Es un dato imposible de concretar pero que tiende a infinito.




En torno a las nueve de la tarde el lugar ya es un campo de batalla en el que la excitación y la falta de espacio comienza a hacer estragos. Ya están dentro todos los que atronaban con Maiden en sus coches a las puertas del festival, ya están todos convenientemente uniformados y en formación, ya están todos, ya pueden salir los padres del heavy metal, los que resumen mejor que nadie el sentimiento de tribu de las melenas. Y salen con toda su galáctica parafernalia y no defraudaron al gentío, que desde la primera hasta la última fila tocó con gozo todo tipo de guitarras imaginarias, y que recibió con verdadero alboroto los clásicos, mientras aprovechaba otros temas más recientes para recargar energías (más cerveza, se entiende).

Clásicos que no fueron tantos como sería recomendable en un festival. Tal vez lo fácil es salir, tocar un par de temas recientes y luego encadenar lo que sabes que la gente quiere. Pero tal vez también casi mejor que no, pues eso podría provocar disturbios de magnitud dinosáurica. Sí sonaron clásicos como '2 Minutes to Midnight', 'The Trooper', 'Blood Brothers', 'Wicker Man', 'Fear of the Dark', 'The Evil That Men Do', 'Iron Maiden', 'The Number of the Beast', 'Hallowed By The Name' y 'Running Free'. Algunos no perdonarán que se dejara en el tintero 'Run to the Hills', pero no, no la tocaron. Algunos en este caso soy yo.





Fueron dos horas de actuación que sirvieron para contentar al respetable, entregado antes de empezar y exhausto al terminar. La épica hace todo más intenso, y de eso estos tipos tienen toneladas. Eran los triunfadores del festi desde el minuto cero y lo confirmaron con contundencia. De hecho, varios miles de personas comenzaron a abandonar en riadas el recinto tras los Maiden, dejando claro que eran el motivo de casi todas las cosas. Esta pequeña estampida hizo del lugar un sitio más cómodo para los que se quedaban a ver a Twisted Sister, quienes hicieron una actuación impecable, divertida y disfrutable, recuperando 'We're Not Gona Take It' ('Huevos con Aceite' en su hilarante versión española, cantada incluso por el propio Dee Snider entre risas), 'I Wanna Rock' o 'The Kids Are Back'. ¿Y si nos hubieran gustado más los Twisted que los Maiden? ¿Qué pasaría? Hummm... pues puede que sí...





Después de esta actuación fue turno para los veteranos Uriah Heep, encargados de sustituir a Alice Cooper en el cartel. En este punto, con un considerable cansancio acumulado en nuestras piernas tras ver a ZZ Top el jueves y darlo todo el viernes con Slash, se impone una retirada a tiempo para no acabar como un bonito cadáver con el que la gente se haga fotos de recuerdo. Artículos de coña, zurullos de coña, souuuvenirs de festival rockero, tenga un recuerdo para toda la vida, resuma dos días de guitarreos en una bonita instantánea. Vale, ponte, que te saco:




Lacuna Coil fueron los encargados de dar carpetazo a la edición 2011 del Sonisphere, que cierra con los mejores números de sus tres ediciones al conseguir una asistencia global de 70.540 personas repartidas en sus dos jornadas (frente a las 43.102 del año pasado). Pero para entonces ya estábamos en El Botas de Lavapiés tomando unos refrigerios, con sus hielitos y sus coca colas, anhelando una cama silenciosa. Pero para qué te vas a acostar cuando tienes decenas de punteos sonando al unísono en tu cabeza. Mejor agotarse al cien por cien y caer a plomo. Ruuun tooo theee hiiiills, ruuun fooor yoooouuu liiifes... hueeevos con aceeite, hueeevos con aceeeite, hueeevos con aceeite anymoreeee... [Finiquitamos con unas fotos de Patricia Cano, de www.musicnewstelevision.com]





Y YA QUE ESTAMOS RETOMAMOS LA CRÓNICA DEL VIERNES

Ya puede patalear y rabiar Axl Rose todo lo que quiera, pero Slash será por siempre el guitarrista de Guns n' Roses. The one and only, the carisma, the leyenda. Por eso el estadounidense era el principal reclamo de la primera jornada del festival Sonisphere Getafe y no defraudó a las más de 30.000 personas que se congregaron a los pies del Cerro de Los Ángeles. ¡Joder, si sólo con ver al técnico de sonido probar las Gibson Les Paul el gentío ya aullaba de satisfacción!

Con Myles Kennedy (le conocereis de otros trabajos con Alter Bridge) haciendo las veces de vocalista, Slash y su actual banda repasaron algunas canciones de su notable disco en solitario, como 'Ghost' o 'Back From Cali', y también tuvieron recuerdos para Velvet Revolver. Sin embargo, los momentos mejor recibidos por el público fueron los relacionados con la legendaria banda angelina de las pistolas y las rosas.

Tengo a Saul Hudson delante y caigo en la cuenta de que hace exactamente 18 años y 9 días que vi a los originales Guns n' Roses en el Estadio Vicente Calderón. Por aquel entonces tenía 14 añitos y quedé tan impresionado que hay tengo evidentes secuelas. Y sale Slash con su pinta icónica, chistera, gafas de sol, melena, se pone a corretear y esto se convierte en una cuestión personal, porque hubo un tiempo, entre 1991 y 1993, en que estos pollos eran más grandse que la vida. Y miro al cielo y no sé qué siento, no sé si reír o llorar. Por eso canto.

Pero volviendo a la tierra, el tipo se lo pasa bien, eso es evidente, lo disfruta en todo momento. La banda suena que te cagas pero la locura se desata con 'Nightrain', 'Rocket Queen', 'Sweet Child o' Mine', 'Civil War', 'My Michelle' y 'Paradise City'. Todas ellas sacaron lo mejor de un público entregado a la causa y que para entonces ya acumulaba unas ocho horas de rock duro en sus conductos auditivos y sus cervicales.

Satisfacción general con Slash y un comentario consensuado con mis desconocidos compañeros de micción posterior: Myles Kennedy mola (y está más suelto que con Alter Bridge). Se dedica a lo suyo, canta que te mueres, alcanza unos agudos más que respetables y, lo mejor de todo, seguramente ni tan si quiera tenga intención de competir con Axl. Por eso se dedica a lo suyo, a cantar muy bien, a pasárselo teta y a formar parte del homenaje al guitarrista que en realidad son estos conciertos. [Fotos cortesía de Patricia Cano, de www.musicnewstelevision.com]





Desde la apertura de puertas a las seis de la tarde el goteo de público fue constante para ver las actuaciones de Bullet y Angelus Apatrida, encargados de abrir el festival cuando los termómetros marcaban más de treinta grados. Tras ellos, Valient Thorr y Gojira mantuvieron alto el nivel con un sonido sobresaliente que se mantuvo hasta el final de la velada con la fiesta que montaron The Darkness.

Los resucitados The Darkness, todo un fenómeno dentro del rock allá por 2003 y que se separaron poco después por las adicciones de su cantante y guitarrista Justin Hawkins. Les vi dos veces en su momento, en Aqualung y La Riviera, y recuerdo a Justin a hombros de un técnico del grupo tocando la guitarra entre el enloquecido público. Lo dicho, fiesta entonces y fiesta ahora, siempre rozando el ridículo con tanto agudo y ciertos ropajes, pero rockeando duro.

Todo gracias a un Justin recuperado para la causa, que canta y hace de guitarra solista, que arenga y que hace el pino sobre el 'drum kit' como si tal cosa, y que a pesar de actuar a las 3 de la mañana logró también hacer disfrutar al maratoniano público que se atrevió a bailar con su mezcla de AC/DC, Queen y Thiz Lizzy. En poco más de hora y media, The Darkness repasaron lo mejor de sus dos exitosos hasta la fecha, 'Permission to Land' y 'One Way Ticket to Hell... and Back'. Dos discazos sobresalientes que si se hubieran publicado en los ochenta serían clásicos absolutos. Pronto volverán con nuevas canciones y es una cita obligada.




La cuota española de la jornada la pusieron los también reunificados Sôber, quienes después de unos años enfrascados en otros proyectos volvieron a unir fuerzas en 2010. Este verano están presentando las canciones de su nuevo álbum, 'Superbia', pero también dejan hueco en sus actuaciones en directo para 'Diez Años, 'La Nube', 'El Hombre de Hielo' o 'Arrepentido'. Suenan pétreos, duros, punzantes pero suaves a la vez, como corresponde a esa mezcla marca de la casa entre metal y letras 'sensibleras'. Todo fluye de manera abrumadora y con renovados bríos gracias al empuje que desde el fondo hace el nuevo baterista de la banda, Manu Reyes, un maquinón.

Tras Sôber nos las vimos y nos las deseamos para ser buenas personas y tratar de devolver un iPhone que apareció pisoteado a nuestros pies y que nos dejó con cara de ¿y ahora qué coño?. En las barras nadie lo quería, intentamos llamar a algún número al azar, pero estaba bloqueado el aparatito y no fuimos capaces. En cuanto vimos a un tipo con un pinganillo se lo encasquetamos y nos fuimos a la barra a brindar por lo majos que somos cuando nos da el punto. ¿Se habrá enterado a estas horas su dueño de tan dolorosa pérdida o estará moribundo entre los pinos?

Arch Enemy puso música de fondo (bueno, también nos acercamos y flipamos con la tía) a este estúpido episodio mientras fantaseábamos con uns Guns n' Roses unidos. O mejor, que nunca se hubieran separado, puto Axl. Y una pregunta más: ¿merece más la pena lo que ofrece Slash que los actuales Guns n' Roses? Personalmente considero que sí. Porque esa guitarra habla, esos solos nos los sabemos todos de memoria, y ningún otro guitarrista puede tocarlos. ¿Y ahora cómo volvemos a casa? Bueno, esa es otra película pero mira el cielo, está lleno de estrellas. Somos nosotros.


6 comentarios:

  1. Palo dijo...

    Gran crónica, lo de ayer era una verdadera marea humana levantando polvo a lo bestia.
    Twisted Sister se lo pasaron en grande con su pie de micrófono rosa, fueron más divertidos que los Maiden, aunque todo el ambiente en general es simplemente la hostia.

  2. Anónimo dijo...

    ¡Las fotos de los borrachos son lo más, jaja!

  3. Jota78 dijo...

    ¿¿Eso que hay en el objetivo de tu cámara en las últimas fotos es polvo?? Joder, ya veo que lo del nombre de Open Air fue la puntilla sarcástica de algún concejal cabrón de Getafe. No tengo prisa por conocer el sitio...

  4. Anónimo dijo...

    Los Maiden estuvieron impresionantes, los Twisted Sister incombustibles y con mucha guasa. Organización, ubicación, avituallamiento, etc. peor imposible. Por dios! es tan dificil organizar un festival y que la gente esté agusto???

  5. Anónimo dijo...

    El concierto muy bien, farola en medio incluida, pero no vuelvo a pisar ese sitio. Prefiero retirarme de los conciertos. Pero no vuelvo a pasar por esas colas para todo, los precios insufribles y el polvazo del ambiente. Mal, muy mal.

  6. Anónimo dijo...

    ¿Por que nadie se queja deque Alice Cooper no tocara en Getafe?Cuando creis que tendremos la oportunidad de verlo por aqui? Sinceramente esto es lo que mas me cabreo de la organizacion

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