Fnac Music Festival (2011) Palacio Deportes. Madrid

12/28/2011 03:40:00 p. m. Publicado por David Gallardo

Lugar: Palacio de los Deportes (Madrid)
Fecha: 27 diciembre 2011
Asistencia: 7.000 personas
Precio: 16 euros y más
Artistas Invitados: Amaral, Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Christina Rosenvinge, Second y The Noises















En la calle sigue siendo algo parecido a la apestosa navidad, pero justo entre 24 y 31 de diciembre se cuela una especie de redención gracias a Amaral, Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Crhistina Rosenvinge, Second y The Noises, nada menos. Inusual festival en Madrid haciendo equilibrios entre la independencia y el 'mainstream' más absoluto. Aún con esas, telones negros en las alturas para disimular una escasa venta de entradas, asombrosa a pesar del interminable tirón de unos Amaral en estado de gracia.

Unos Eva y Juan jugones, que como cada noche en esta gira desgranan casi sin despeinarse un repertorio incontestable, que abarca temas como En Sólo Un Segundo, Hacia lo Salvaje y Esperando un Resplandor. Ya así en diez minutos han logrado despertar a un público básicamente conservador, reservón, expectante, que ha sido capaz de esperar varias horas a que aconteciera el arreón Kamikaze estrella de la noche.

Suenan (muy bien) Como un Martillo en la Pared y Sin ti No soy Nada y el 'karaoke' es más o menos universal. La espera mereció la pena para la gran mayoría, aún no siendo un concierto íntegro de la actual gira, y varios miles de personas botan al son de una Estrella de Mar en plan U2 indestructible. Riazor otorga una nueva vida a los ya deseredados tiempo atrás, que atronan con la fuerza de los que nada pierden vaciándose con sus tal vez inútiles gritos.

Mientras Revolución lo pone, valga la imagen típica, todo patas arriba, qué menos, no puede uno por menos que retroceder un par de horas y situarse como si tal cosa en Love of Lesbian, quienes por puro descaro se presentaron ante el respetable proponiendo adhesiones no precisamente baratas al club de fans de John Boy. Cuota mediante, desconocemos la cuantía, proponen la salida intermedia de poner sobre la mesa Algunas Plantas para solucionar el dislate económico. Vale, ya estás dentro y los demás son los otros, lejos.

Las Malas Lenguas, Noches Reversibles y Los Colores de una Sombra hacen cantar al menos animado y ponen a temblar las canillas del más firme varón, estoico ante la inevitable volatilidad emocional. Quieras o no está por llegar y martillearte las entrañas, de la misma manera que trozos de intestino cercenan Santi Balmes e Iván Ferreiro uniendo sus fuerzas en El Equibrio es Imposible.

Precisamente Iván fue quien precedió a Love of Lesbian sobre el efímero escenario, protagonizando momentos tan intensos como Mi Furia Paranoica, Mi Munchausen o la demencial y fuera de toda racionalidad Extrema Pobreza. Mientras el pequeño hiriente canta, las parejas se besan pero se mienten y observan de reojo a otros tan válidos como ellos mismos. Es ahí, conocedores de su propia para nada indispensabilidad, cuando asumen la dureza de, por qué no, El Viaje de Chihiro.

Recupera Iván las Promesas que no valen nada de Los Piratas y el gentío, zumbón y siempre predispuesto, señala el momento como uno de los primordiales de la noche, reivindicando de paso un regreso tan improbable como ya a priori exitoso. Antes de aparecer liderando a su banda, Santi Balmes empleó unos minutos en saludar de la mano de Iván afirmando, tantas y cuantas veces necesario sea, que el equibrio es imposible.

Y lo es porque aunque uno intente vivir en una torre de marfil, finalmente una marea de mierda azota constantemtne sus muros, dinamitando poquito a poco la moral del más pintón. De eso se encarga, paulatinamente, el bueno de Iván, con unas letras demoledoras y terriblemente sangrientas. ¿Quién no tiene valor para marcharse? Antes del inevitable desmayo provocado por las venas abiertas y la pérdida de sangre, queriendo, da tiempo a que suenen NYC, Años 80, Turnedo y Mi Coco, para delirio del público arrodillado.

Siguiendo hacia atrás cronológicamente, Christina Rosenvinge se abrió en canal en el crepúsculo de su eterna juventud. En sus correspondientes cuarenta minutos defendió aquello de que no existen ni el bien ni el mal, sino las consecuencias de unos actos bienintencionados o no. Todavía sobreviviendo al amor, y lo que le queda, canta en plan frágil y minimalista sobre hombres trágicamente imperfectos, diferenciando amargamente entre el ideal romántico y la magulladora vida real en temas como La Distancia Adecuada, Alguien que cuide de mi, Canción del Eco, Negro Cinturón o Anoche.

Apenas eran las siete de la tarde cuando los murcianos Second aparecieron sobre el escenario para demostrar casi sin querer, con una incontestable pose difícil de igualar, que son una gran banda merecedora de todo tipo de éxitos. De momento, merecen tocar ante más gente en este tipo de citas. Muérdeme (enorme), Rincon Exquisito y N.A.D.A. muestran un sonido ampuloso, musculoso y pomposo. Infalibles, incontestables, indudables, atronan grandes. El Palacio se les queda pequeño con Autodestructivos, Psicopático y la siempre trotona Rodamos. Esto y no otra cosa es aprovechar el tiempo.

Un rato antes arrancó la tarde-noche con The Noises y las canciones de Bellavista, un álbum en algún punto intermiedio entre Foo Fighters y We Are Standard, ante un pabellón más bien tirando a frío y vacío, a pesar de todo ya presentando armas. Cierto que la noche fue cogiendo forma y las gradas fueron sumando color carne paulatinamente, pero sorprendente también que con semejante cartel el público no respondiera en masa abarrotando los vomitorios y arrojándose desde las tribunas. Bueno, en realidad, el hecho de que no estuviera lleno tampoco asegura que no hubiera inmolaciones en masa y saltos al vacío. Estas cosas siempre suceden, pero se silencian. Ellos las silencian.

Pero resumiendo: una noche fría por el relativo pinchazo de público, que fue de menos a más debido a que una importante mayoría había acudido a ver a Amaral. En cualquier caso, podemos ordenar nuestra valoración de la noche, y lo vamos a hacer, claro: Amaral, Second, Iván Ferreiro, Love of Lesbian, The Noises y Christina Rosenvinge


6 comentarios:

  1. u2santos dijo...

    Estoy de acuerdo con casi todo. Me sorprendió gratamente Iván, pensaba que iba a estar más frío, palabrotero y ronco. A mi también me extrañó muchísimo la baja ocupación del Palacio (Cuál fue la asistencia oficial, 7000, 8000? No es ni un 50%!), y sinceramente creo que Eva y Juan deberían haberse esperado a febrero o marzo para llenar ellos solitos el Palacio (como hicieran en 2009). De todas maneras, mucha música y muy buena anoche.

    PD. Empezar con tu canción más larga, oscura y una de las más difíciles de tocar y cantar (En Solo Un Segundo) es tener muchos, muchos huevos. Ahí lo dejo.

  2. Muñeco Animado Japonés dijo...

    Amaral, sobrevalorados....

  3. Anónimo dijo...

    Yo estando en pista, vi como la gente se marchaba en Amaral y estuvo muchísimo más lleno con Love of Lesbian e Iván Ferreiro. Y de la lista yo cambiaría de posición a Love of Lesbian con Amaral.
    Santi Balmes fue SUBLIME, y si hubiese estado más tiempo seguramente vuestra opinión cambiaría.
    PD: ya que es un festival, el horario de cada grupo debería de ser el mismo. Amaral estuvo 2 horas, los otros 50 minutos.

  4. Anónimo dijo...

    En pista fue una locura cuando Love of Lesbian lo dio todo! Los mejores, aunque muy corta su actuación...

  5. Anónimo dijo...

    Gran crónica.

  6. Anónimo dijo...

    Los festivales invernales también molan, Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Amaral, Second y Christina Rosenvinge estuvieron geniales, a veces hasta punzantes, pero a pesar de de lo que pueden provocar los unos y los otros fue grande.
    Muy buena crónica, me ha encantado!!

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