Escucha el robusto nuevo disco de Bunbury: 'Expectativas'

Desde las doce de esta medianoche Bunbury está oficialmente de vuelta con Expectativas, el noveno disco de una trayectoria solista que acumula ya veinte años de inquieto tránsito.

Expectativas es la continuación de aquel Palosanto de 2013 en el que Enrique manifestaba su esperanza ante la posibilidad de un cambio y una revolución que se han quedado en prácticamente nada.

Con ese tono de chasco arranca el álbum con todo el poderío arrollador de La ceremonia de la confusión, a la que siguen La actitud correcta, Cuna de Caín, En bandeja de plata, Parecemos tontos, Lugares comunes frases hechas, Bartleby, Mi libertad, La constante y la esplendorosa Supongo.

Un viaje a través de once nuevos temas que empieza en el desengaño absoluto ante este mundo en el que nos ha tocado jugar, pero termina encontrando ciertas grietas de luminosidad y esperanza. "Nada lo sé de cierto, todo lo sé de supongo".

Expectativas, un álbum de rock robusto que suena absolutamente contemporáneo gracias a la pe…

Bunbury (2009) Las Ventas. Madrid

Lugar: Plaza de toros de Las Ventas. Madrid
Fecha: 20 junio 2009
Asistencia: 15.000 personas
Artistas Invitados: -
Precio: 32 euros (ruedo)
Músicos: Enrique Ortiz de Landázuri (voz y guitarras), Álvaro Suite (guitarras), Roberto Castellanos (bajo), Jorge 'Rebe' Rebenaque (hammond, teclados y acordeón), Ramón Gacías (batería) y Jordi Mena (guitarras)




Setlist: El club de los imposibles, La señorita hermafrodita, Hay muy poca gente, Bujías para el dolor (con Phil Manzanera en la guitarra), Puta desagradecida, Sólo si me perdonas, Sácame de aquí, De mayor, El extranjero, 200 huesos y un collar de calaveras, Infinito, El hombre delgado que no flaqueará jamás, Sí, El rescate, Apuesta por el Rock and Roll, Lady Blue, El anzuelo, El porqué de tus silencios, El viento a favor, No me llames cariño, El jinete, Canto, Y al final, El tiempo de las cerezas





Sobrado de actitud, calculadamente altivo a la par que sinceramente agradecido. Así se presentó Bunbury ante su entregado público madrileño, que no cesó de corearle incluso desde antes de que se apagaran las luces. Luego, a oscuras, la admiración alcanzó niveles adolescentes. "De poca gente nada, estamos todos", apuntó al terminar Hay muy poca gente. En Las Ventas caben cerca de 20.000 y allí se reunieron tal vez unas 15.000, un registro ciertamente meritorio en cualquier caso.

La noche estaba a huevo y ¡Enriqueeee! no lo desaprovechó. La temperatura ideal, la gente disparada y con ganas de darlo todo, buen rollo, ambientazo, sonrisas y carcajadas, nada de apreturas, brazos al aire, dedos que señalan al escenario, manos sobre los hombros de los amigos, mucho sentimiento, te faltan brazos para abrazar a todos, felicidad, Terelu... en Madrid no había el sábado 20 de junio un plan mejor. "No se torea aquí todos los días así que, si me lo permiten, lo voy a aprovechar". Pues venga coño, dale, remata la faena.





Con el público predispuesto el rock nunca puede parar. Con un carisma tan desbordado es fácil llegar a cierto tipo de histeria. Con Hay muy poca gente y Bujías para el dolor me acuerdo de la E Street Band e imagino que Springsteen podría tocar ambos temas en su gira de ya mismo por España. Sale Phil Manzanera a tocar la guitarra, lo cual ya no es una novedad, pero ¿y si tocan Tumbas de sal de los Héroes del Silencio? Vaya, pues no, pero da igual.

Con (las letras de) Sólo si me perdonas, Sácame de aquí y De mayor la fibra sensible es tocada peligrosamente. A más de uno le sangra la nariz pero no, no es de farlopa, es de corazón roto. Hay sangre en la música y eso es lo que pone a Bunbury en el pedestal en el que sus seguidores le tienen. Infinito en versión blues es enorme, un grito de rabia para viejos bonitos amores que pasaron de largo por los motivos que sean. Todo el mundo parece tener uno.





Las canciones se suceden y la historia sigue subiendo sin parar. Esta noche no toca pagar la bebida, simplemente se pide y te la llevas (no sólo el cantante va sobrado de actitud, parece ser). Apuesta por el rock and roll es el momento más celebrado de la noche por motivos obvios. Recordar viejos triunfos es simplemente necesario. Otro de los temas más redondos, El viento a favor, genera una ilusión real y generalizada por algo mejor, lo que sea. Mágico en cierto modo.

El tramo final no es apto para perdedores en el amor. No me llames cariño patea culos, El Jinete pone diques en las venas de sangre caliente y hace desear sufrir un paro cardíaco para morir heroicamente por tu amada. Párate y escucha, siente cómo late tu corazón, hay un tipo ahí arriba que está desgarrado. ¿Dónde está la razón de tu vida? Búscala entre la gente y abrázala, tiene que estar ahí. Déjate mecer, mira el cielo lleno de estrellas y sé feliz.






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Comentarios

  1. ¡Buff, que grande que es este tío!
    Dos momentos magicos de la noche fueron Lady Blue y El porqué de tus silencios...que bonito..

    Joder y hubo un instante casi al final en que me pareció escuchar los acordes de la Chispa Adecuada...que pena que solo fuese una alucinación...

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  2. Para mi el jinete. La releche vamos. Claro que el moco acompañaba bastante al sentimiento pero aún así. Los pelos como escarpias se me ponen de acordarme, jeje

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  3. Debió ser un gran concierto, por lo que observo con un repertorio para la ocasión, muy parecido al que ofreció en México DF esta vez delante de 15000 personas.
    Enhorabuena por el Blog.

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  4. Alberto Q.
    www.lacoctelera.com/traslaspuertas

    Gracias por el resumen. Nos viene bien para los que no asistimos.

    Por cierto, a mí me aburre que toque otra vez EL JINETE y APUESTA POR EL RNR...

    Saludos!

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  5. Ya sabía que no iba a llegar, así que estaba resignado. Pero fastidia un poco estar atrapado durante horas en la terminal más vieja del aeropuerto Charles de Gaulle mientras quince mil personas lo gozan a sus anchas en Las Ventas... Me quedaré con una entrada sin utilizar de recuerdo.

    Sigo pensando, de todos modos, que el repertorio no está bien ordenado y que los bises son anticlimáticos. Pero bueno, tampoco es una tragedia, son buenas canciones igual.

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  6. Colocó fatal el repertorio, dejó demasiadas canciones lentas para el final, y vi algún que otro bostezo por allí.

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  7. muy buen articulo lo publicare en la web de www.derivasweb.com, si no molesta claro!

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  8. Hola Galco!! Excelente tu crónica!! La he añadido en los links de las crónicas que he publicado al final de esta entrada:

    http://blogbunburyclub.blogspot.com/2009/06/enrique-bunbury-artista-de-lidia-arte-y.html

    Para cualquier cosa que necesites, por aquí estamos, en Bunburyclub. Un abrazo!!

    Juan Garrancho

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  9. hola!
    muy buen artículo, felicidades :)

    podeis ver fotos en este link:
    http://www.flickr.com/photos/21743092@N05/

    y en la web del autor tiene mas fotografías.
    Un saludo

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  10. Hola galko, gracias por el link. Tienes enlazado tu comentario igualmente desde http://ricardo-moreno.blogspot.com/

    Enhorabuena por el blog, hace tiempo que lo sigo.

    Por cierto, estoy totalmente de acuerdo con Jota78, la parte final del concierto se hizo pesada. Ya pasó en la presentación del Palacio de los deportes. De todas formas, se ve que actualmente a Bunbury le gustan así los repertorios. Si recordáis los bises de la gira de Héroes, pasaba más o menos lo mismo...

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  11. Gran concierto. Llevaba mucho sin ver a bunbury pero me demostró que sigue siendo muy grande en directo. Buena noche, buena música y buena y gente, vamos que me lo pasé de puta madre.

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  12. Como dice Ivan, Buena música, buena noche y buena gente...he de decir que yo me lo pase tambien de puta madre...

    El comienzo, como no...el club de los imposibles, una de mis favoritas que en todos sus conciertos la espero la primera y otra vez salió para empalme general del personal...y porsupuesto El Jinete, lenta, pero preciosa cancion...pero vamos todas las demas canciones INCREIBLES!!! como siempre, y como siempre en cada concierto que voy ya estoy deseando ir al siguiente.

    Saludos

    KaStRoLaS

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  13. Mil gracias por el enlace!! y que buena y poetica cronica...

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  14. Bunbury se entregó a muerte y se le veía agradecido y emocionado. Definitivamente los conciertos al aire libre se disfrutan mucho más. Sobre todo para los que no nos gustan las aglomeraciones.

    Muy bien Gallardez.

    Ana

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  15. A mi me encanto el concierto, me lo pasé como una enana, no me importó lo mas mínimo que las canciones del final fuesen más lentas, al fin y al cabo, yo no quería que terminase el concierto, así es que vinieron que ni al pelo.

    Sonia

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