U2 (2009) Estadio Camp Nou. Barcelona

Lugar: Estadio Camp Nou. Barcelona
Fecha: 30 junio 2009
Asistencia: 90.000 personas (sold out)
Precio: 30 - 150 euros
Músicos: Bono (voz, guitarra y armónica), The Edge (guitarras, coros y teclados), Adam Clayton (bajo) y Larry Mullen Jnr (batería y coros)



Setlist: Breathe, No Line On The Horizon, Get On Your Boots, Magnificent, Beautiful Day, I Still Haven't Found What I'm Looking For / Movin' On Up (snippet), Angel Of Harlem / Man In The Mirror (snippet) / Don't Stop 'Til You Get Enough (snippet), In A Little While, Unknown Caller, The Unforgettable Fire, City Of Blinding Lights, Vertigo, I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight, Sunday Bloody Sunday, Pride (In The Name Of Love), MLK, Walk On / You'll Never Walk Alone (snippet)
Bis: Where The Streets Have No Name, One, Ultra Violet (Light My Way), With Or Without You, Moment of Surrender


[Puedes descargar el audio del concierto de U2 en el Camp Nou el 30 de junio de 2009 desde aquí]


No me gusta madrugar. Me parece insultante, excesivamente doloroso y, en definitiva, una putada mayúscula. Por eso necesito una motivación ultrapotente para ponerme el despertador, digamos, no sé, a las 6,30 de la mañana. Pero como el fanatismo nunca tiene suficiente, resulta que sin ayuda del pérfido relojito ya estoy camino del Camp Nou a las 6,15, insultantemente fresco e ilusionado si se me compara con las caras somnolientas y resignadas de quienes a esas horas se dejan llevar por Barcelona para ir a sus trabajos.

Nervioso, con un nudo en el estómago, prefiero no sentarme en el Metro. Intento controlarme, pero lo cierto es que es otra vez esa conocida sensación infantil de que llegan los Reyes Magos la que me domina. Una sensación tan mágica que espero poder repetir todavía muchas veces más y por los más variados motivos. Pero esta vez es que viene Bono. ¡Bono espérame que ya llego! Tranquilidad total en los alrededores del estadio a eso de las siete. Por un momento fantaseo con estar realmente bien situado en la cola que me consta que lleva formándose un par de días con sus correspondientes noches (un esfuerzo que se revelaría felizmente inútil).

En esas estoy cuando aparece el principio de la cola pero no su correspondiente final. Mi ansiedad se multiplica básicamente porque temo que el madrugón no vaya a valer para nada, algo que simplemente sería indigno. Soy el 885 de la maldita cola, lo cual significa que hay al menos 884 seres humanos más freaks, y eso me hace sentir estúpidamente adulto. Quedan por delante diez horas al sol hasta que abran las puertas a las cinco de la tarde y del éxito de mi misión depende que las otras cinco horas, hasta las diez, sean deliciosas o un pequeño infierno en terreno culé. [Foto de las tres de la tarde]




En algunos momentos flaqueo, asumo que nuestra posición en la cola es absurda porque nos quedaremos a las puertas de la deseada zona acotada. Lo discuto con mis colegas y todos coincidimos en el ya clásico "última vez que hago una cola como esta". Sudorosos, deshidratados, aburridos a ratos, ¿y si después de todo luego nos toca estar apretados en el estadio? Pero suena algo desde dentro del estadio, suenan los inicios de Magnificent, Get on your boots y Where the streets have no name y mi botoncito hace click. Mi primer recuerdo de música en vivo fue un 22 de mayo de 1993 llegando al Vicente Calderón, para la gira Zooropa de aquel año, precisamente con Where the streets have no name en la prueba de sonido. Parecía que el río Manzanares se iba a desbordar, y eso que sólo estaban probando. Más de 16 años después esa intro y esa guitarra siguen teniendo la misma fuerza y siguen siendo la clave para todo.

Entonces lo entiendo todo: vamos a entrar porque somos tan estúpidamente fanáticos como el resto. A las cinco en punto se abren los toriles y la gente comienza a entrar a raudales, dándolo todo como si su vida dependiera de ello. Diez horas de espera para una carrera de apenas medio minuto. Te cortan la entrada, corres escaleras abajo y milagrosamente nadie se cae. Adelantas a todos los que puedes y pierdes de vista a tus amigos aunque sabes que van detrás sin perderte de vista ellos a ti.

Sales a la pista del estadio y te da tiempo a disfrutar del éxito porque ves claramente que vas a entrar. Efectivamente, dos controles después estás frente al escenario, abrazado a tus compañeros sufridores y pegando gritos en plan yankee tonto del culo. Uuuuuuh! Sí! Los Reyes Magos me han traido lo que quería. Sudoroso, con el corazón a mil por hora, sientes una felicidad que no puedes describir con palabras. Vas a ver a U2 como si estuvieras en La Riviera, la Razzmatazz, la Rock Star o cualquier otra sala para 3.000 personas. Cuando se llena la zona nos ponemos el sello de rigor y nos largamos por ahí a ver el estadio, beber lo que sea y comer lo que sea. Casi ya da igual lo que pase después, lo que importa es que tienes un sitio de puta madre.



Después de pasar un buen rato tumbados al fondo del estadio, de hacernos fotos y disfrutar de cervezas y coca colas bien frías, decidimos que volveremos a nuestro lugar de preferencia cuando empiecen Snow Patrol (en la foto anterior) y no antes. Efectivamente, lo cumplimos, aunque casi se nos hace tarde por culpa de alguna cervecita que alguien pidió de más. Los Snow estos son un poco rollo (imposible papel el de telonero de U2), pero la gente se va animando poco a poco. Además, en su set de nueve canciones tocan al menos cuatro que son notables, a saber: Eyes Open, Chasing Cars, Run y You're All I Have para terminar. ¿Y ahora qué? ¿Qué dices? ¿Qué ahí mismo van a estar estos de U2 tocando en media horilla? Aaaaaah. Ni cansancio ni escapatoria. Llevas cuatro años esperando esto y lo tienes a la de tres.

El delirio absoluto cuando Larry Mullen ataca los redobles iniciales de Breathe. Después, otras tres composiciones nuevas hasta llegar al primer momento álgido de la noche con I Still Haven't Found What I'm Looking For y Beautiful Day (todo un himno de masas que ha crecido como la espuma en menos de una década). Otro viaje al pasado con Angel of Harlem, cuyo estribillo coreable es toda una gozada, un canto a mi total felicidad. Por cierto, esta fue la única canción que realmente tocaron hacia la parte trasera del escenario... pocos 360 grados en esto...





Ciertamente me resulta difícil poner palabras a un concierto de U2 porque es, ni más ni menos, la banda sonora de mi vida, para lo bueno y para lo malo. Cada momento puede ser sublime, emocionante, intenso o dislocante. O todo a la vez. Por mi mente pasan caras de amigos, amigas, anécdotas, historias bonitas y otras no tan buenas, siento el paso del tiempo y la felicidad de seguir estando ahí, todos distintos pero iguales en el fondo. Bono y compañía envejecen yo envejezco con ellos. No tenían ni treinta años cuando los conocí, grabando videos de TVE2 en un viejo vhs en casa de mis padres y ahora el que ha llegado a la treintena he sido yo. Pero el paso del tiempo también hay que celebrarlo, al mismo tiempo que se lucha por la juventud eterna a través de las canciones.






Disfruto plenamente del primer concierto de U2 al que asisto sin conocer de antemano el repertorio y todos los efectos visuales. Me sorprendo con esa pequeña delicadeza oculta que es In a little while, me gusta y mucho The unforgettable fire, suena City of blinding lights y toca llamadita de teléfono a la persona adecuada (sigo dedicando canciones de U2 ahora, igual que antes, igual que siempre). Vertigo es un desparrame absoluto, igual que la versión dance, o trace, o remix o lo que sea eso que hacen en directo con Crazy Tonight. Uno de los momentos más sorprendentes y cojonudos de la noche que recuerda directamente a la gloriosa y discotequera época del Pop, allá en finales de los noventa.

Desde ahí hasta el final ya es todo un poquito más, un poquito más, un poquito más, siempre subiendo, a pesar de que entre Edge y Adam masacren One y obliguen a Bono a casi parar la canción y retomarla en plan director de orquesta con un "1, 2, 3... ok verse!". Puede que U2 hayan perdido algo de fuerza con el paso de los años, algo lógico en cualquier caso, pero también es innegable que es la música, incluso con sus errores, la que sustenta todo. Tanto escenario no era más que para buscar intimidad, vaya curiosa paradoja.

Para la tantas veces reclamada y excelsa Ultra Violet, el amigo vocalista luce una chupa con luces rojas en plan punteros láser por toda la manga. Me encanta, quiero una, el domingo que viene voy al rastro a que me la venda alguien por diez euros de segunda mano. Sólo por esa cazadora Bono merece pasar a la historia del rock, simplemente por saber cómo ser jodidamente molón con casi cincuenta añazos relativamente bien llevados... aunque lejos quedan ya esos años con The Fly y los trajes de cuero.



Aunque luego cante With or without you con cierta desgana... pero eso da igual porque esa es una canción que no les pertenece a los cuatro que están bajo los focos, si no a los 90.000 que se han reunido allí para pasárselo de puta madre junto a ellos. El coro final es la razón de todo, puedes ver tu propia felicidad reflejada en la cara de tus amigos y de tus desconocidos. Es justo entonces cuando se te rompe la garganta y sientes la sublimación última y definitiva, aunque parecida a la que minutos antes experimentaste con Where the streets have no name, la canción con la que medio estadio levitó sin saberlo.

En la recta final ya acuso el cansancio y simplemente disfruto de ese "regalo de dios de siete minutos" que es Moment of Surrender, según Bono. Los arreglos de directo la hacen aún más catedralicia. Entonces me doy cuenta de que no me he enterado de si el montaje de la gira es realmente galáctico, de si tiene muchas lucecitas o de si la pantalla es definitivamente impresionante. Sí, vale, a ratos la miré, sobre todo cuando no sabía dónde estaban los músicos, que se perdían de mi control visual sin previo aviso para darse un paseo por las pasarelas, pero lo cierto es que cuando estás a cuatro metros del origen del sonido de tu vida no tienes tiempo de pensar en lucecitas. Aparte de las de la chupa ultramolona del hombre del inacabable carisma. Bono, por supuesto.




Las fotos de esta crónica son de Vanesa Cardeñosa, Alberto Rebollo, Diego del Olmo y Pedro Monteagudo, y desde aquí les doy las gracias. Los excelentes videos son de http://www.u2gigs.com/.



Comentarios

  1. ¡Increible, yo sali levitando de allí! La primera vez que los veía y no me decepcionaron en absoluto, y eso que los vi desde atrás y la segunda gradería, y eché en falta ese Elevation...pero no todo puede ser...por cierto temas como with or without you o sunday bloody sunday suenan bastante raros en directo...
    Yo he regresado ayer de Barcelona despues de unas mini-vacaciones, a ver si puedo colgar las fotos y videos que hice.
    Un saludo

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  2. Tremenda cronica, como siempre.

    Un placer ver una revision del concierto de este nivel, mas si se tiene en cuenta que viene de un fan.

    Felicitaciones.

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  3. Mereció la pena la espera... La tuya por el concierto y la nuestra por la crónica y los vídeos cojonudos que has pirateado de youtube.. Así sí, Gallar!!

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  4. Soy el número 996... ¿Estás en la lista? ¿Tienes número? Estamos dentro...Everybody in da house... Ponme el sello...¿4€ el agua pequeña? Sale Larry... Suena Breath...Me da algo... Soy el número 996 y estoy dentro... M gusta... Bono me la vuelve a jugar con One... UltraViolet... Ahora si que me da algo... Se apagan las luces... Gran noche... Fui el número 996 y si, estaba en la lista.

    salU2

    DiegO (número 996)

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  5. El plus de pasión engrandece tus crónicas. Aunque no creo que el 15 de agosto en Londres vea el mismo concierto que tú, porque yo sí voy a ver el despliegue desde la grada alta... De todos modos, mi expectación ha subido un punto por tus líneas.

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  6. Muy buena la crónica, David. Coincido punto por punto... yo no llegué tan pronto, pero si lo suficiente como para ser una buena freak ;-)

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  7. At a recent concert in Glasgow , Scotland , the lead singer of the band U2, Bono, asked the audience for total quiet. Then, in the silence, he started to slowly clap his hands once every few seconds. While having everyone's complete attention, he said into the microphone, 'Every time I clap my hands, a child in Africa dies.'

    A voice with a broad Scottish accent from the front of the crowd
    pierced the quiet.

    'Well, stop doin it then, ya evil basturd!'

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  8. solo puedo decir que me parece impresionante la crónica.
    Mi más sincera enhorabuena por el trabajazo!

    Un saludo
    eloido

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  9. Yo les vi en aquel mítico concierto de la gira de The Joshua Tree con UB40 y Pretenders abriendo para ellos. Depues llegaría Rattle And Hum y para mi seguido de la nada.
    Eso si, hay que reconocer que en directo son muy buenos.
    Enhorabuena por la crónica, Galko
    Rock on
    Phil

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  10. Master!!!!!!! que creía que esta era la entrada anterior y seguías de fiesta!!!!!!!

    Hosti, sin duda la mejor crónica del concierto de U2 de toda la blogosfera, y muy buenas las fotos.

    El prob es que todo va a una velocidad extraordinaria y la noticia deja de serlo al cabo de un par de días. El día antes y los siguientes al primer y segundo concierto, la vorágine de busca de información sobre la actuación de U2 en Barcelona fue brutal, casi bato récords de visitas en el blog, pero pasan tres días y todo queda en un recuerdo.

    De todas maneras, con tu permiso, voy a modificar la entrada que hice con motivo del concierto de U2, y paso a añadir un enlace directo a tu crónica.

    Un saludo master.

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  11. Hola soy Loli y mi hermana es Juani Lu y....ESTAMOS EN LA LISTA!!!!!!!!

    Una crónica GENIAL.ENORABUENA!!!
    Es el recuerdo perfecto para una noche inolvidable.U2 simplemente geniales.

    Creía que mi corazón me iba a estallar cuando corría hacia el escenario y por fín...oh milagro lo conseguí!!Migrn sueño se había hecho realidad grcias a mi amiga Vane y sus super U2seros amigos.

    Un abrazo
    Esther

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  12. Lo vi desde grada y fue la caña! Despues de tres conciertos al tercero fue la vencida y pude asistir..Si puedo repito en Sevilla

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  13. yo estuve en el nou camp,siempre fantasticos!

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  14. Tres añitos ya... Cómo pasa el tiempo. Qué grande fue vivir el very first concert de la gira más grande de todos los tiempos.

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