Camilo Sesto: Mira mi muerte

Como periodista ultravocacional, me molestan muchísimas cosas. Y esta semana ha habido varias, todas ellas funestas. De repente, todo quisqui es mega fan de Daniel Johnston, pero nadie le hacía ni puto caso más allá de que Kurt Cobain se pusiera aquella camiseta hace casi treinta años ya. Y bueno, pocos días antes se murió Camilo Blanes. Porque en mi casa siempre será Camilo Blanes.

Yo no comprendía que en los vinilos que acariciaba, leía y olía pusiera en grande Camilo Sesto y luego en la galleta chiquitina Camilo Blanes. No podía ser la misma persona básicamente porque se llamaba diferente. Pero lo era. En esas diatribas andaba yo mientras me ponía temazos encadenados, principalmente debido a que mi hermana mayor era fan no, lo siguiente. Con todo lo que esta frase hecha puede llegar a significar.

Me molesta mucho también la prisa. Cada vez más. Lo cual no deja de ser gracioso al ser yo un periodista de agencia. Pero es que con los años me va pareciendo cada vez más ridículo. O sea, q…

Muse (2012) Palacio de los Deportes. Madrid


La megalomanía paranoica, galáctica y apocalíptica de Muse detona el Palacio de los Deportes de Madrid sobre 15.000 felices rehenes


Lugar: Palacio de los Deportes. Madrid
Fecha: 20 octubre 2012
Asistencia: 15.000 personas
Artistas Invitados: The Joy Formidable
Precio: Desde 45 euros
Músicos: Matthew Bellamy (voz, guitarra, teclado y piano), Christopher Wolstenholme (bajo, teclados y coros), Dominic Howard (batería y percusión)


Setlist: The 2nd Law: Unsustainable, Supremacy, Interlude, Hysteria, Supermassive Black Hole, Resistance, Panic Station, Animals, Monty Jam, Explorers, Falling Down, Host, Time is Running Out, Liquid State, Madness, Follow Me, Undisclosed Desires, Plug in Baby, New Born
Bis: The 2nd Law: Isolated System, Uprising, Knights of Cydonya
Bis II: Starlight, Survival

El trío británico Muse ofreció la pasada noche en el Palacio de los Deportes de Madrid un concierto vigorizante, apocalíptico, conspiranóico, intimidante, quirúrjico, gentil y termodinámico que no dejó títere con cabeza y que les vuelve a colocar en cabeza de la carrera por ser la banda de rock más grande del planeta. Un concierto depilatorio, castrador, apoteósico. Acojonante, caramba, de esos que desde el primer acorde, el primer aporreo de batería, te enchufan y ponen mirando a Cuenca.

Y es que las cosas son como son y tampoco es cuestión de razonarlas en exceso. El resumen de la velada es abrumador, pasando por todos los estados emocionales posibles y por multitud de estilos musicales, todos ellos llevados al extremo por un trío que suena como las puertas del infierno abriéndose de par en par en los últimos instantes del mundo tal y como lo conocemos. Porque la vida, generosa, siempre te da un último instante de disfrute antes de ser zarandeado por la muerte.

Un Palacio de Deportes lleno hasta la bandera recibió a los británicos con unos niveles de excitación difíciles de controlar en la noche de un sábado. Desde el momento en el que se apagaron los focos y sonaron 'The 2nd Law: Unsustainable' y 'Supremacy' (la canción más Bond que el pobre Bond nunca tendrá, mi tono de móvil también desde hace semanas), efectivamente llegó el desmadre, reconfirmado de manera inapelable por 'Hysteria', 'Supermassive Black Hole' y 'Resistance'. El personal sonríe, bebe, resopla y se abraza fuerte. Sea lo que sea lo que nos vaya a pasar, sigamos juntos.

Excesivos, barrocos, mastodónticos, desmedidos, brutalistas, demenciales, oligofrénicos. El Mateo de 2012 está aparentemente más loco que nunca, aglutinando en recitales de (casi) dos horas todas sus díscolas neuronas, su disparatada creatividad que abre camino hacia un futuro desde luego incierto, pero también apasionante y cruento. Un Mateo que ha evolucionado como frontman, que sin duda ha aprendido mucho de su admirado Bono, que se pavonea más que antes, que baja al foso a tocar a los fanáticos, que maneja a las masas cual cruento dictador del rock.

Turno después para una serie de canciones de su notable nuevo álbum de estudio, 'The 2nd Law', recientemente editado a principios de este mismo mes. 'Panic Station', 'Animals' y 'Explorers' encandilaron pero de alguna manera aminoraron la vertiginosa velocidad de un concierto que en todo momento sonó poderoso y aplastante, con un montaje escénico que entronca directamente con las propuestas de grandes nombres como Pink Floyd ('The Wall') o U2 ('360º'). Pero eh, otra verdad a bocajarro: el montaje de la gira de 2009 personalmente me pareció superior, con esas tres apasionantes torres multicolor.

En cualquier caso, lo de la pasado noche fue un sablazo más en esa lucha sin cuartel que Muse mantienen con Coldplay y The Killers por ocupar el (aún lejano, y el tiempo corre rápido, chicos, pensábais que sería más fácil) trono de U2 como la banda más grande del planeta. Lucha que ya está durando más de lo que las nuevas generaciones esperaban, debido al empecinamiento de Bono y los suyos en no regalarle tan privilegiada situación a cualquiera. Coldplay y The Killers lo intentan, pero se quedan cortos en sus propuestas, por muchos estadios que llenen, porque su épica de coro fácil no destroza las mismas agrestes y lejanas fronteras sensoriales. Porque Mateo, Dominic y Chris están ya en un plan que en cualquier momento puede pasar cualquier cosa, son ya clásicos ante nuestras narices y dominan el siglo XXI para una nueva generación que se identifica con ellos sin fisuras.

Y es que la ambición de Muse parece no tener límites, su megalomanía simplemente es aplastante, asfixiante, exasperante incluso. Tanto en lo visual como por supuesto en lo musical, aunque cuando suena 'Time is Running Out', uno de sus ya casi viejos clásicos, todos los asistentes básicamente se dejan llevar, generando entre todos uno de esos momentos de comunión colectiva que sólo la música en directo es capaz de provocar. Un puñado de minutos en los que al fin no importa nada, en los que te sientes a salvo, en los que logras de alguna manera olvidarte de los miserables reveses de la vida, empeñada en no ponerte nunca las cosas fáciles. Todo eso ahora da igual, ya te preocuparás mañana.



Aún hay tiempo en la parte final, con el éxito ya asegurado y encarrilado, para (Iron) 'Madness', 'Undisclosed Desires', y la épica guitarrera de 'Plug in Baby' y 'New Born', coreada a vida o muerte por absolutamente todos los asistentes, que de nuevo nos retrotrae a años atrás, cuando nadie era capaz de imaginar que Muse pudieran llegar tan lejos. A estas alturas el dominio escénico y la pericia instrumental de Matthew (podemos confirmar que su pedalera cuenta con pistas de padel, piscina, gimnasio, club social, solarium y parque infantil), Chris y Dominic ya ni sorprenden, pues a lo bueno dicen que siempre se acostumbra uno con mucha facilidad. Dicen, y no se equivocan.

Después de ser engullidos por una pirámide invertida formada por decenas de pantallas con todo tipo de imágenes y tocar en su interior 'The 2nd Law: Isolated System', la banda reaparece aún con más energía para lobotomizar a los presentes con 'Uprising' y 'Knights of Cydonia', en unos minutos que irremediablemente recuerdan a cualquier tipo de celebración sectaria, dictatorial, masónica y casi satánica. Por ponerle un pero, decir que sólo faltó algún tipo de sacrifio humano colectivo sobre el escenario para que la velada fuera perfecta. Algo en plan El Rancho de Waco de Muse. Aunque bueno, tampoco queremos pecar de puntillositos de los cojones, no dejemos que nuestras ganas de matar y/o suicidarnos empañen una adorable velada.

La más melódica 'Starlight' abre una segunda tanda de bises que finiquitan la sesión con la épica apocalíptica y desmedida de 'Survival', esa portentosa fusión entre Queen y Manowar que fue canción oficial de las pasadas Olimpiadas de Londres. Los niveles de épica son tales que dan ganas de correr a incendiar tu domicilio sólo para librarte de pagar el IBI, con dos cojones. Casi dos horas de impetuoso rock de estadio con una única conclusión final posible: en un sistema aislado, la entropía no puede sino aumentar. Y es que, efectivamente, Muse son presente, pero su reinado futuro apenas ha comenzado. El siglo XXI es necesariamente suyo, termodinámicamente hablando en plan sodomita.







Comentarios

  1. Me sé de alguno (@Vodevilvargas)que leyendo esto y viendo las fotos, se le debe estar haciendo la boca agua.

    Gran crónica master.

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  2. Así es RTHB !!!. Espero que sean ciertos los rumores que indican que volverán en Verano, y espero tener más suerte con las entradas.

    Por cierto, una curiosidad David: en esta ocasión, ¿Morgan Nicholls no acompañaba a la banda como cuarto miembro?. En principio veo que no lo nombras entre los músicos.
    Espero que sí, porque llevar todo el apoyo grabado les haría perder puntos de directo.

    Gran crónica. Un saludo!

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  3. Grandiosa crónica, qué grande fue y así lo has contado, INMEJORABLE!

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  4. Simplemente acojonante.

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  5. Decir que el último disco es notable es insultar a Muse como músicos cuando ya han demostrado que pueden hacer objetivamente mucho mucho mucho mucho más y mejor que The 2nd Law. Espero que el problema no sea que se hayan acabado las ideas.

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  6. Gran crónica, concierto acojonante.

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  7. Apoteósico, impresionante y genial nota... Todo lo que se diga seguramente se quedaría corto...
    Pude disfrutar del conciertazo épico desde la zona VIP y fue acojonante!!! Todavía me emociono al recordar momentos como Time is running out, Uprising o Survival.
    Desde luego una de las experiencias inolvidables en mi vida!

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  8. Ya les había visto más veces (la primera fue en 2004) así que esta vez no iba tan emocionado como en las anteriores giras.... a eso le sumo que el último disco no me ha gustado, pero anoche en Madrid estuvieron geniales y el montaje sobre el escenario me pareció espectacular.
    Por cierto, en sus shows (con el paso de los años) percibo que entre la gente cada vez hay más locura... insisto que su último disco no me gusta pero en directo están en una forma indiscutible.

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  9. Apoteosicos anoche, una vez mas. Dudo que vuelvan a hacer un disco tan bueno como los 3 primeros pero nos siguen dejando pinceladas unicas que solo ellos saben hacer. Mat dijo en una ocasion que lo mismo sacaban un disco con 13 temas sinfonicos que lo hacian con 13 temas acusticos, todo depende de lo que les apetezca (o de lo que mas venda) asi que podemos esperar cualquier cosa de sus discos.
    En cualquier caso, son excepcionales.

    P.d. Creo que jamas lograre escuchar showbiz en vivo, y ya van 4 intentos....

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  10. La endogénesis de Muse se creó hace ya tiempo pero la exogénesis de Matthew llego en este concierto. Cual Lázaro se cayó (no perdió la nota) y nació un nuevo Matthew q habla en español q saluda, q se retuerce, y q castiga la Manson hasta el punto de tirarlas como si no costarán. Como bien dices somos rehenes y yo tengo el Stockholm syndrome.
    PABLO NICENBOIM (fotógrafo)

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  11. Ostia de mateo y sangre por una camiseta del amante del leopardo...

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  12. Hola, escribo aqui porque al menos es posible que se lea.
    No hace falta que diga que fue realmente espectacular, pero bueno por sacarle cosillas que siempre mola!!,
    alguien se dio cuenta de que en new born algo fallo??? y en la intrducion de knights of cydonia tambien vi algo raro, las luces, nuse, como creo que estaba en mi sano juicio, y los de mi alrededor no vieron nada, busco a alguien que tbe lo percibiera, por no volverme loca y eso, muy buena cronica

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  13. Hola! ¿A qué te refieres exactamente con esas cosas raras que viste? Desarrolla, desarrolla, jeje.

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  14. jajaja, que bien!!!
    pues en New Born, justo cuando empezó a cantar,despues de la introduccion , al menos desde la grada de la segunda planta, no se le oia ni a él ni a su maravillosa guitarra!!! claro esta olvide las gafas de lejos, entonces pense que habia sido matt el que se habia ido por detras a cambiar su guitarra, sin embargo el que se movio fue Cristopher, con lo cual yo solita me monte mi propia pelicula. con lo cual nohubo error!!!
    Y en knight of Cydonia despues de ver y rever tantas veces el wembley, pues se me quedo corto, pero vamos que esto es por decir cositas...
    ah, y ya que me pongo, tuve segundos o centesimas de segundo, en los que me parecia estar en un circo, en una feria, o hast en las vegas o semjante, tanta laser y demas, rozando una extravagancia ostentosa
    Te aseguro que llevo años esperando un concierto de Muse, son ya 11 años de relacion...ES-PEC-TA-CU-LAR

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  15. Fue lo más, un espectáculo en directo al nivel mastodóntico al que ellos quieren jugar. Seguramente hubiera más fallos por ahí, imperfecciones necesarias pues la perfección no es necesariamente lo mejor en todos los casos, jeje. Por ejemplo la caída de Mateo fue lo más!

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