Kiko Veneno: "No nos debemos dejar arrumbar por la apariencia siniestra del mundo de la crueldad y del dinero"

Kiko Veneno (José María López Sanfeliu, Figueras, 3 de abril de 1952) cumplió hace mes y medio 67 años casi coincidiendo con la publicación de un nuevo libro-disco audaz en lo sonoro y repleto de reflexiones sobre el arte, la creación, el dinero, la empatía, el miedo. Sobre la vida misma, en definitiva. Yo firmo llegar así hasta igualarme con su brillante hoy.

"El riesgo para mí habría sido no hacer este álbum", afirma el músico catalán a Mercadeo Pop al referirse a ese cambio reflejado en Sombrero roto, un polirrítmico libro-disco en el que se centra "más en sonidos contemporáneos que en la guitarra", para lo cual contó con la ayuda inicial de su compinche uruguayo Martín Buscaglia, rematada después por la labor del joven jerezano Santi Bronquios.

"Mientras yo trabajaba en el disco, mi hijo Adán iba preparando el libro, que es en realidad una obra del colectivo Rayos en tu cabeza, formado por él mismo y las artistas gráficas Carmela Alvarado y Marta Lafuente. E…

Muse (2013) Estadio Olímpico. Barcelona

La demencia faraónica de Muse desborda el Estadio Olímpico de Barcelona

Lugar: Estadi Olímpici Lluis Companys. Barcelona
Fecha: 7 junio 2013
Asistencia: 35.000 personas
Artistas Invitados: L.A. y You Don't Know Me
Precio: Desde 61 euros

Para Muse el tamaño sí importa. De hecho, es imprescindible. En Teignmouth, Devon, resulta que más grande, más alto, más potente, más ancho, más todo, es mejor. Y claro, las ansias de gigantismo que una banda de pueblo tiene desde su intrínseca formación no se colman con cualquier medianía. De ahí que Matthew Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme se plantaran este viernes en el Estadi Oimpic Lluis Companys de Barcelona con un montaje tan mastodóntico que rozaba el absurdo, con la firme intención de llevar al público al colapso sensitivo.

Fueron en total 35.000 personas (mucha grada vacía) las que pasaron la velada, entre futurista y marcial, cara a cara frente a un trío que suena como las puertas del infierno abriéndose de par en par en los últimos instantes del mundo tal y como lo conocemos. Un trío que arranca en plan brutalista con Supremacy, obviando todas las premisas del rock de estadio, sin introducciones ni demoras absurdas. Solo faltó un James Bond, a poder ser Sean Connery, luciendo antebrazos y aterrizando a plomo sobre la batería de Dominic, mientras el fuego torraba las cejas ya de por sí amarillas de los fanáticos predestinados al sacrificio.

Y bueno, como esta crónica está publicada originalmente en la web de Rolling Stone, os emplazo a que clickéis sobre estas palabras para proseguir leyendo el relato, si acaso os parece buen plan. ¡Insostenible!



Comentarios

  1. Muse es de esa clase de bandas que despiertan tantas adhesiones inquebrantables como odios irracionales, pero es en un estadio abarrotado por miles de personas entregadas a una catarsis colectiva el único lugar donde nunca se les discute. Sus discos pueden gustar más o menos pero en directo mantienen su reputación de grupo infalible, arrollador y espectacular. Les dejo aquí un recorrido en diez pasos por la trayectoria de una banda que, para bien o para mal, es una de las grandes referencias del rock contemporáneo de gran formato: http://elcadillacnegro.com/2013/06/05/muse-musica-para-las-masas/

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