Mad Cool Festival (2019) Madrid

¿Estamos todos bien entonces? ¿Este año nos ha gustado el Mad Cool? Pues la verdad es que sí. Para el público ha sido la más fácil de todas las ediciones de un festival que, por lo que sea, siempre parecía ponerlo difícil. Pues bien, este año ha sido la gente la que con su ausencia lo ha hecho habitable. Seamos claros: No ha sido la organización la que ha decidido que estuviéramos más cómodos no, ha sido el personal que se ha bajado del carro tanto por el cartel como por la experiencia de 2018.

Porque el año pasado, ay amigos, menudo disparate. Aglomeraciones, conatos de avalanchas, colas interminables para avituallarse, marabuntas de un concierto a otro... hace doce meses éramos 80.000 por día y esta vez esa cifra demente ha quedado lejos por fortuna para todos los que sí fuimos: 39.700 el miércoles con Rosalía, 47.500 el jueves con Iggy Pop y Noel Gallagher, 49.000 el viernes con The Smashing Pumpkins y Vetusta Morla, y 50.000 el sábado con The Cure y Greta Van Fleet -aquí destaco a …

Muse (2013) Estadio Olímpico. Barcelona

La demencia faraónica de Muse desborda el Estadio Olímpico de Barcelona

Lugar: Estadi Olímpici Lluis Companys. Barcelona
Fecha: 7 junio 2013
Asistencia: 35.000 personas
Artistas Invitados: L.A. y You Don't Know Me
Precio: Desde 61 euros

Para Muse el tamaño sí importa. De hecho, es imprescindible. En Teignmouth, Devon, resulta que más grande, más alto, más potente, más ancho, más todo, es mejor. Y claro, las ansias de gigantismo que una banda de pueblo tiene desde su intrínseca formación no se colman con cualquier medianía. De ahí que Matthew Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme se plantaran este viernes en el Estadi Oimpic Lluis Companys de Barcelona con un montaje tan mastodóntico que rozaba el absurdo, con la firme intención de llevar al público al colapso sensitivo.

Fueron en total 35.000 personas (mucha grada vacía) las que pasaron la velada, entre futurista y marcial, cara a cara frente a un trío que suena como las puertas del infierno abriéndose de par en par en los últimos instantes del mundo tal y como lo conocemos. Un trío que arranca en plan brutalista con Supremacy, obviando todas las premisas del rock de estadio, sin introducciones ni demoras absurdas. Solo faltó un James Bond, a poder ser Sean Connery, luciendo antebrazos y aterrizando a plomo sobre la batería de Dominic, mientras el fuego torraba las cejas ya de por sí amarillas de los fanáticos predestinados al sacrificio.

Y bueno, como esta crónica está publicada originalmente en la web de Rolling Stone, os emplazo a que clickéis sobre estas palabras para proseguir leyendo el relato, si acaso os parece buen plan. ¡Insostenible!



Comentarios

  1. Muse es de esa clase de bandas que despiertan tantas adhesiones inquebrantables como odios irracionales, pero es en un estadio abarrotado por miles de personas entregadas a una catarsis colectiva el único lugar donde nunca se les discute. Sus discos pueden gustar más o menos pero en directo mantienen su reputación de grupo infalible, arrollador y espectacular. Les dejo aquí un recorrido en diez pasos por la trayectoria de una banda que, para bien o para mal, es una de las grandes referencias del rock contemporáneo de gran formato: http://elcadillacnegro.com/2013/06/05/muse-musica-para-las-masas/

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