Bruno Mars (2018) Wanda Metropolitano. Madrid

Bruno Mars monta su luminoso propio reino en Madrid

Tiene convencida Bruno Mars por lo menos a toda una generación. De largo. Los más jóvenes le ven como el ídolo indiscutible del pop del siglo XXI y tienen motivos para ello. Según vamos retrocediendo en la fecha de nacimiento y sumando años en el carnet de identidad surgen progresivamente más dudas y peros. No para una negación rotunda, pero sí para una contextualización necesaria de los acontecimientos.

Hay datos incontestables como las 55.000 entradas agotadas en el primer concierto en la corta vida del Wanda Metropolitano -que mucho tendrá que mejorar en cuestiones de acústica porque es poco menos que una caja de truenos-. También es incontestable el ímpetu jaranero de un público variopinto y de todas las edades que sabe perfectamente lo que tiene que poner de su parte para que la noche de viernes en la ciudad fluya adecuadamente. Ambiente festivo inmejorable, vaya.

Y llega Bruno Mars (Peter Gene Hernandez, Honolulú, Hawái, 1985) des…

Encuesta: Lo llaman 'música en televisión' y no lo es. ¿Qué apesta mazo más?



Lo llaman 'música en televisión' y no lo es. De hecho, es cualquier cosa menos eso, pues cacareando su amor a esa música, en realidad la atacan, la maltratan, la devalúan. La convierten en chusco espectáculo y en una triste competición de usar y tirar. 

Unos juegan con emoción fingida, otros reivindican falsamente el talento anónimo, los últimos se adentran en el burdo universo de la imitación fulera. El anteriormente conocido como canal musical, parece estar retransmitiendo la implosión de occidente en mute.

Básicamente todos son un coñazo y están dirigidos a un público que, aunque habla igualmente con la boca ancha de su amor por la música, en realidad pasa de ella. Aborregamiento, superficialidad y todo bien mascadito para el consumo fugaz.

En fin, una porquería dañina. Pero doy por hecho que esto lo tenemos claro todos los que por aquí pasamos. Así que sencillamente propongo un jueguecito dominical para ordenar la atrocidad: ¿Qué apesta mazo más? Y no, a los cuatro no puedes votar.

Pasa al Twitter @mercadeopop y di lo que te plazca. Porque en la música, tan importante es escuchar como cantar y tocar. Aunque una última cosa os digo: tan culpable es quien lo emite como quien lo ve. Aquí no se libra nadie del bochorno. Yo tampoco. Y eso jode.


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