Final Internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos (2018) Club Hípico Argentino. Buenos Aires

A todos nos gusta un buen zasca. Uno de esos que dejan tembloroso al receptor castigado y que, como una buena hostia perpetrada a traición, deja una herida salada acompañada por un zumbido de duración indeterminada.

Y eso es básicamente la Batalla de los Gallos de Red Bull, que este domingo celebraba su Final Internacional en el Club Hípico Argentino de Buenos Aires (Argentina) para jolgorio y gozo de más de 12.000 fans del freestyle -improvisación-. Fans también de los zascas, claro.

Porque de eso va la movida. Al más puro estilo Góngora y Quevedo, pero para millennials adictos a YouTube y las redes sociales, los dos ámbitos donde más predicamento tiene la Red Bull Batalla de los Gallos, que acumula más de 2,2 millones de fans en Facebook, por ejemplo.

Pero la realidad sigue superando a la ficción -a la virtualidad, en este caso-. Así, es en vivo donde las contiendan adquieren su máxima expresión, con la adrenalina del presente y la incertidumbre del futuro inmediato. Todos nos hemos pe…

Mis 10 canciones favoritas de U2



Estoy extremadamente rabioso, acabo de perder 15 pavos saliendo del chino al que bajé a por un par de cervezas. Esta sensación mierdera que te cagas me lleva directamente hasta aquí para adentrarme en el fango. Porque hago estas movidas para curarme, para centrarme y, si me apuras, para castigarme. Así las cosas, voy a por mis 10 canciones favoritas de U2.

¿Acaso es posible sacar una decena y que tenga sentido? Bueno, las diez que salgan son las de hoy. Mañana pueden ser otras. Igual esperáis rarezas locas, igual os parecen una puta mierda los clásicos. Lo único cierto es que mientras escribo exactamente esto no tengo ni la menor idea de cuales son mis canciones favoritas de U2. Me mola la idea de buscarlas así sin más.

1. WHERE THE STREETS HAVE NO NAME

Bueno, aquí no hay dudas ni reyertas navajeras. Es la mejor canción del rock de estadio, la mejor canción de U2. Un estado de ánimo expansivo que alberga para mi los mejores sentimientos. Me estoy clavando ahora el vídeo de la azotea de Los Angeles y, bueno, solo decir que de mi viaje a California esta es una espinita. Quería, pero en algún momento de lucidez pensé que en realidad era una gilipollez visitar una licorería para no comprar licor. Sin duda en ese acerté, igual que acierto al asegurar que ahora mismo os quiero abrazar a todos y es por Where the streets have no name. Y no me importa que no la toquen en esta gira, me parece justo y valiente. Me jode porque amo cómo me hace sentir, pero un poco también por eso escribo esto. Porque siempre está ahí. Realmente cuando nos pasaron por encima los aviones con la bandera de Irlanda en Dublín pensé: "Joder, es insuperable, qué guay es tener dinero para hacer cualquier cosa realidad".




2. NEW YEAR'S DAY

Cómo me flipa el día de año nuevo. La resaca colectiva, el zumbido que no cesa. Es fascinante levantarse en un mundo ebrio. Y ahi está New Year's Day, indudablemente en el segundo puesto ahora mismo por ese sencillo arreglo que le han plantado U2 en los recientes conciertos del tramo europeo. Tienes un hit con 36 años pero lo agarras, lo pintarrajeas muy ligeramente y oye, parece una canción nueva. Ya sé que la hemos escuchado millones de veces, pero no se puede negar la obviedad de que estamos ante una catedral.



3. MERCY

No sabía muy bien donde meter Mercy, pero es que no me jodas. Es una barbaridad. Y yo debo ser un poco sádico porque recuerdo perfectamente una tarde terrible dejándolo con mi primera novia después de diez años y le digo 'escucha esto, es genial'. La escena era ya de por sí dramática, pero ahí vamos, a meter el dedito y a joder de por vida. Así soy yo, creo que sin querer, aunque debe venir de serie. Vaya pedazo de himno, queridos, así por la cara, y sin sitio en su discografía oficial. ¿Por qué? Pues porque son U2 y sin idiotas. "Estaba bebiendo vino y se me piró que te cagas...". La única vez que besé a un hombre en los morros fue justamente escuchando Mercy en Anoeta.



4. THE LITTHE THINGS THAT GIVE YOU AWAY

Me encanta todo de esta canción crepuscular. Para empezar, me flipa la letra que parece dedicada a mí, siempre en duda conmigo mismo. Pero también me gusta que aunque el final esté cerca, en realidad no tiene por qué llegar si no queremos. Estoy obviando a la muerte, claro. No hay final si no nos sale de los cojones salvo la muerte. Estas pequeñas cositas me ponen los pelos de punkta constantemente y me place bastante que U2 haga una canción así a estas alturas de su carrera. Me duele mucho el paso del tiempo y cada vez proceso peor las heridas, pero me sana una canción tan real y tan honesta. Casi cierro esta web al tener un bebé y verles en Dublín en verano pasado, solo que yo nunca me jubilaré. Si no fuera por eso, guay.




5. HEAVEN AND HELL

Otra canción perdida que demuestra que U2 tienen a veces las orejas en el maldito culo. ¿De qué otra manera se explica semejante agravio? El día que descubrí las maquetas del Achtung Baby volví a nacer, jaja, qué os parece. No, en serio, hostias, vaya temazo inacabado. Y así sin acabar es precioso en su tenue contoneo.



6. MIRACLE DRUG

Tengo un cariño especial por Miracle Drug porque sí. Porque creo que las canciones bonitas están en los ojos de quienes te miran de verdad, efectivamente. Como unos niños que crecen y te gusta verlo aunque a cambio tu envejezcas. Por algún loco motivo eso merece la pena. Es justamente eso, una droga milagrosa. La vida, vaya.



7. KITE

Siempre Kite. Una canción que adquiere todo su sentido cuando eres papá y te das cuenta de un porrón de malditas cosas. Como por ejemplo que harías cualquier cosa por que esa cometa que se va no se fuera. Matarías al azar. Ese sentimiento tan salvaje está en una de las mejores interpretaciones vocales de Bono, lo cual no es en absoluto poco. Es muchísimo, caramba.




8. ONE

La única canción capaz de hacer llorar a Axl Rose -salvo todo el Chinese Democracy, obvio-. Está resobada y toda esa mierda, pero de qué cojones vais dudando de One. Es solo escuchar el 'click click click' del principio y se me parte el corazón. 27 años después sigo sin saber el motivo, porque ya ocurrió eso la primera vez. Lo descubriré mañana.



9. STAY

Es que no me entra en la puta cabeza que esto sea un descarte de Achtung Baby pero, bueno, Heaven and Hell también lo es y además ni lo acabaron. Indudablemente una composición preciosa con una letra que engatusa y que me comió el coco mucho tiempo. No me apetece explicar mucho más, hablamos de Stay, gente.



10. ACROBAT

Bien podría ser la primera, pero es que no se compite con Where the streets have no name. No se compite. Pero igualmente que me la pela que no toquen Streets en esta gira, tampoco me importa que sí toquen Acrobat. Me explico: Son igualmente acojonantes ambas y siempre estarán ahí a nuestra disposición. En momentos como este en el que, fijate, ya me importan menos los 15 pavos de los cojones y estoy escuchando With or without you. Ambas movidas me parecen inesperadamente bien.

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