El desafío a cara o cruz de KITAI: 24 horas tocando por un Récord Guinness

KITAI no es una banda de rock, es una forma de sentir la vida en permanente lucha contra uno mismo. KITAI no es un grupo de rock, es un estado de ánimo que te lleva a explorar tus propios límites. Al mismo tiempo, KITAI es, efectivamente, un cuarteto madrileño de rock que va a establecer un Récord Guinness pasando su crucial rubicón.

Pero retrocedamos un poco hasta finales del mes de junio, cuando la banda tocó más de seis horas cada día para recibir a los asistentes de la última edición del Download Festival Madrid. Nada más acceder al recinto, KITAI estuvo ahí, perpetua y sudorosa en las tardes de cada una de las tres jornadas, provocando curiosidad y adhesión con temas propios y clásicos del rock.

Haciendo caso omiso de las leyes más elementales de la fatiga física, el tercer día recogieron sus bártulos y se fueron pitando hasta Puebla de Sanabria (Zamora) para pasar la noche de la única manera que conciben, esto es, tocando sobre un escenario. Y fue en ese trayecto cuando alguien co…

La última ocurrencia para 'mejorar la experiencia' del fan: 728,5 euros por ver a Bon Jovi en Madrid desde la 'última barricada'



Ya hemos hablado en otras ocasiones del despropósito que rodea a la venta de entradas y al salvaje incremento de los precios de los grandes conciertos. Algo que desde Live Nation y Ticketmaster -empresas hermanas dentro de la misma familia monopolística- se defiende argumentando que todo lo que hacen va siempre encaminado a 'mejorar la experiencia' del fan.

Para defender a los fans, Ticketmaster ideó las Entradas Platinum, con cuyo precio especula en origen a su antojo, explicando abiertamente que así se reduce el margen de beneficio para la reventa. Vamos, que su idea de combatir la reventa se basa en subir los precios al fan que, por su propia condición de fan, está dispuesto a pagar más para 'mejorar su experiencia' y ver a su artista favorito desde una buena ubicación -que ahora se vende como excepcional, pues tal es el valor de las palabras-.

La movida es que esa ubicación, tradicionalmente, tenía un precio relativamente razonable que bueno, pues variaba en función del artista. Que las mejores entradas de grada, por ejemplo, tenían un precio más caro que otras más normalitas y bastante más caro que el gallinero. Vale, lo normal. Pero es que con la especulación de Ticketmaster se disparan esos precios hasta números absurdos. Eso no 'mejora' la experiencia del fan, sino que le obliga a pagar cantidades estúpidas de dinero por entradas que están subiendo de precio muy por encima del coste de la vida.

Esta no parece una forma lógica de luchar contra la reventa, por mucho que se argumente que de esta manera todo el dinero va por la vía legal al artista y al promotor. Pero claro, ¿qué podemos esperar del monopolio Live Nation + Ticketmaster si puso en marcha el sitio de reventa Seatwave para permitir la reventa? En agosto lo cerraron y en breve tendremos una nueva plataforma de intercambio entre particulares, algo que suena bien pero donde cada transacción, claro, incluirá una comisión para Ticketmaster. Así las cosas, lo único que está haciendo es favorecer el movimiento de las entradas para ganar en cada intercambio. 

Que la banda siempre gana, que todo es revenue. Eso no lo vamos a descubrir y es lícito en esta economía de mercado. Además es iniciativa privada, de manera que o lo tomas o no lo tomas. Como me dijo en su día el dire de Ticketmaster España, eso de que "nadie te pone una pistola para comprar una entrada para un concierto". Eso está claro también, pero lo que jode especialmente es que mientras hacen todo esto y dicen este tipo de cosas, luego vayan enarbolando la bandera de la defensa del fan. Y lo de 'mejorar la experiencia', que es una chorrada como un camión, al tiempo que se olvidan de que están mercadeando con un producto cultural.

En estas estamos cuando, para sacar más y más beneficio, los golden circle a los que antaño se accedía haciendo cola -gracias al cielo aún quedan artistas así, aunque supongo que terminarán cayendo todos-, ahora no son ni círculos ni son de oro. Más que nada porque cada vez ocupan más espacio en la pista, cada vez llegan más lejos del escenario, prácticamente hasta la mitad de la pista del pabellón de turno y un tercio largo si se trata de un estadio. Esto puede variar metro arriba metro abajo, pero me baso en mi experiencia para el cálculo.

En definitiva, se agranda la zona de pista delantera para que quepa más gente pagando entradas hasta el doble de caras que los de la pista general. Una pista general que, en un inesperado giro de los acontecimientos, terminará siendo la verdadera experiencia vip, en la que molará estar porque ahí estará la peñita guapa de verdad. Al tiempo. Y no hablaremos en esta ocasión del rollo de los packs vips que incluyen conocer al grupo por 2.000 euros, porque eso ya lo comentamos con el caso de Metallica. Otro despropósito, aunque el artista es libre y el fan también, obviamente.

Lo que quería comentar esta vez es la última ocurrencia para seguir compartimentando los estadios y los pabellones para exprimir más y más la cuestión. Porque resulta que para la nueva gira europea de Bon Jovi, se ofrece la posibilidad de acceder a una 'última barricada' -o barricada definitiva- ubicada entre el escenario, el foso y el golden circle. O sea, lo dicho, que ya no es oro. Porque delante de los que se gasten 179,50 euros por estar en la parte delantera de la pista, estarán en dos hileras los de la Diamond Barricade VIP (545+66 euros) y la Ultimate Barricade VIP Experience (650+78,50 euros).

Esto se ofrece para toda la gira en www.bonjovi.com y para España en particular en www.livenation.es, y sucede cinco años después de aquel supuesto concierto con 'precios anticrisis' y por amor al arte de Bon Jovi en el Vicente Calderón en 2013. No hay por qué dudar del amor de Bon Jovi por España, pero ocurre que en una gira de este tamaño cuesta más mantener a todo el equipo en la carretera día a día pagando dietas sin concierto que montar uno y por eso parece que se llenó un hueco largo con Madrid y entradas a partir de 18 euros. Joder, lo que han cambiado las cosas en un lustro.

Cuando uno pensaba que no se nos podría ir más la pinza, aquí llegan las cabezas pensantes para demostrar que siempre estaremos equivocados. Es una experiencia para los fans estar ahí delante, desde luego que sí, pero sucede que estamos hablando de una pasta que muy pocos pueden pagar. No es que no estén dispuestos, es que no pueden. Y con las barricadas y el golden, se vende a mucho más precio una superficie que antaño era todo entrada general de pie. Estas ocurrencias dejan fuera a mucha gente que no está dispuesta a pagar tanto por un concierto, aunque en su caso sí pueda. Porque, además, la pista general está en 80+9,50 euros. Un precio acorde con lo que ya estamos acostumbrados, pero que igualmente está disparado y sube año a año.

Va a llegar un momento en el que el fan no sepa ni qué tipo de entrada del demonio está comprando pues, centrándonos de nuevo en Bon Jovi, las posibilidades son Ultimate Barricade VIP Experience, Diamond Barricade VIP, Gold Vip Package, Silver VIP Package, Premium Ticket, VIP Party, Hot Ticket, Golden Circle, Pista y cuatro niveles diferentes de grada. Un desparrame, en definitiva.

Pero vamos, que esto está aún en pleno desarrollo, con lo cual podemos seguir esperando todo tipo de ocurrencias para el futuro, que siempre conllevarán más desembolso para los fans de la música. Y si no quieres eso, pues confórmate con ver el concierto desde el gallinero o desde el fondo de la pista, a precios igualmente desbocados. Eso es lo que tendrán que hacer los fans de la música, esos que gozan yendo a decenas de conciertos al año, salvo que sean directamente millonarios. O en lugar de ir a tantos tendrán que ir a dos o tres... Bonita forma de fomentar la música en vivo, desde luego.

Y que vale, que ya sabemos que las estrellas del rock más totémicas son mayores, no durarán para siempre, y hay que aprovechar el último gran tirón para hacer negocio a lo bestia. Pero es que esto también pasa en el pop con los más jóvenes -léase Bruno Mars o Ed Sheeran-, con precios altísimos muy por encima del poder adquisitivo de la chavalería. 

Pero qué más da si estos grandes conciertos -las pequeñas salas son otra historia que cada vez parece importar menos, lo cual es desastroso desde la base para los artistas locales- siempre se terminan llenando, ¿no? Seguramente a quienes esto nos parezca una barbarie estemos equivocados. Al final, cada vez que veo este tipo de ocurrencias siempre termino preguntándome otra vez lo mismo. ¿Tenemos límite? ¿Hay un techo para todo esto? ¿Terminará siendo imposible comprar entradas para grandes conciertos y nos importará una mierda? Pero joder, ¡si ni ha vuelto Richie Sambora!

En fin, por si tienes curiosidad, aquí van los precios para Bon Jovi el 7 de julio de 2019 en el Wanda Metropolitano de Madrid, con información más detallada en Live Nation.


INFORMACIÓN DEL EVENTO


Precios:
PL1 GOLDEN CIRCLE 160,00€ + 19,50€ gastos
PL2 115,00€ + 14,00€ gastos
PL3 95,00 + 11,50€ gastos
PL4 PISTA 80,00 + 9,50€ gastos
PL5 65,00 + 8,00€ gastos
PL6 50,00 + 6,00€ gastos
ULTIMATE BARRICADE VIP EXPERIENCE 650€ + 78,50€ gastos
DIAMOND BARRICADE VIP 545€ + 66,00€ gastos
GOLD VIP PACKAGE 385€ + 46,50€ gastos
SILVER VIP PACKAGE 270€ + 32,50€ gastos
PREMIUM  TICKET 220€ + 26,50€ gastos
VIP PARTY 242€ + 29,50€ gastos
HOT TICKET 175€ + 21,00€ gastos
Puntos de venta: LiveNation.es, Ticketmaster, El Corte Inglés

A continuación recopilo unos cuantos artículos en los que hemos ido hablando de todo esto de las entradas durante los últimos meses (tanto aquí en Mercadeo Pop como en mi trabajo en Europa Press). Y huelga aclarar que aunque yo efectivamente sea periodista musical, en casa nos va tanto el jaleo que desde siempre hemos invertido mucho dinero en asistir a conciertos. Y así seguirá siendo a pesar de todo... supongo.

Y para concluir, que nunca nos falte el bis. Retomemos pues la reflexión de Alex Kapranos tras pasar por el último Mad Cool, donde arengó directamente al público a saltar la valla al encontrarse la zona vip prácticamente vacía. También doy fe, estaba justo allí, y tengo que decir que fue un instante ciertamente inspirador. 



Comentarios

  1. No se podría haber escrito mejor. Al final van a terminar cargándose este tipo de eventos por cosas así. Veremos las entradas de Muse en el Wanda, por donde tirarán...

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