Vídeos de conciertos: Roger Waters el 24 de mayo de 2018 en el WiZink Center de Madrid

No era yo muy de Pink Floyd de crío. Ahora ningún crío es de Pink Floyd, pero en su día yo andaba en el cruce de caminos de si Pink Floyd o Bruce Springsteen. Los primeros por mi hermano mayor y el segundo por su desde hace ya mucho ex. Me decanté por la ex, soy así de fulano. Pero fue solo al principio.

Me costó pero finalmente entré machete en boca en todo el rollito y, joder, qué bien. De hecho, hace poco escuchaba una noche a altas horas 'La espuma de Venus' de Héroes del Silencio y no pude por menos que escribir a mi susodicho elder brother y decirle: "Hostias tú, Juan Valdivia es David Gilmour". Nos reímos mucho. También estuvimos en la exposición del grupo en IFEMA que, la verdad, nos moló mucho.

Ya que no hay Pink Floyd, a Roger Waters le he visto dos veces: en 2011 y 2018. Ciertamente es impresionante lo de este pavo. Es probable que Pink Floyd (¿cuántas veces he escrito ya este nombre en ocho líneas?) sean más grandes que la vida, sí. De hecho, ante la duda,…

¿Quién cojones son Buenas Noches Rose?



La historia de la música está repleta de bandas de rock que lo tuvieron ahí, pero se quedaron en el camino. Buenas Noches Rose es uno de esos casos pues, desde el underground y la más absoluta independencia, resultaron bien inspiradores para toda una generación.

Desde el barrio madrileño de la Alameda de Osuna, el quinteto debutó en 1995 con un álbum homónimo que corrió como la pólvora en los casetes de doble pletina -así llegó hasta Carabanchel y así lo tengo yo en una TDK- y concierto a concierto. De ahí llegaron a una multinacional para su segundo disco, 'La danza de araña' (1997), que me fue entregado con mucho tino por los Reyes Magos de 1998.

Pero el vocalista Jordi Skywalker abandonó y, aunque hubo una tercera entrega posterior, la banda no pudo más, quedando así para la posteridad como un recuerdo difuso que, en la mente de muchos de nosotros, seguramente sea más grande de lo que fue en realidad... o no.

De eso va '¿Quién cojones son Buenas noches Rose?', el documental sobre la mítica banda madrileña de los noventa que trata de responder no solo a la pregunta que le da título, sino a esa otra que acabo de plantear: ¿Fue para tanto o una dulce ensoñación?

El largometraje dirigido por el mallorquín Francisco Gené Cort cuenta con numeroso material de archivo, entrevistas a los miembros del grupo y a músicos de la talla de Leiva -también de Alameda de Osuna y que admite que Buenas Noches Rose le hizo pensar que era posible dedicarse a la música... y por eso acabó uniéndose en Pereza con su guitarrista, Rubén Pozo-, Carlos Tarque (M Clan) o Jordi Tello (Yoghourt Daze) .

La cinta se estrenará en la primavera de 2020 y cuenta ya con un primer tráiler con una pinta de lo más apetecible.



"El otro día vimos a Buenas Noches Rose y molan un montón, el cantante está colgao y se puso dos hojas de marihuana en las orejas". Ese comentario lo recuerdo perfectamente y sé quien me lo hizo. No se me olvida porque me hizo prestar atención a Buenas Noches Rose en un boca-oreja perfectamente ejecutado. Así es como mola compartir la música.

Y el caso es que Jordi Skywalker, Alfa (luego en Le Punk y en solitario), Juampa, Rubén Pozo y Rober Aracil (ambos después en Pereza y el segundo con Leiva) tenían ese no sé qué. La vida decidió que no fueran a más, aunque lo que hicieron ya fue mogollón. Y eso se cuenta en esta película que relata cómo surgió la banda que despertó las alabanzas de la prensa especializada y el aficionado al rock, pero que se desvaneció antes de lo esperado.

El propio director explica cuáles fueron sus motivaciones para embarcarse en este nuevo largometraje: “Desde hace más de veinte años llevo pensando en qué ocurrió con la banda Buenas Noches Rose. Les pude ver y disfrutar a mediados de los años 90, en multitud de conciertos, seguirles por donde tocaran, me compraba sus discos, pero me preguntaba por qué no llegaron al gran público como si lo hicieron algunas bandas de su mismo estilo que surgieron en los mismos años”.

El documental ha sido posible gracias a Daniel Molina, gran conocedor de Buenas noches Rose, productor y recopilador de la mayoría de las fotografías y grabaciones de vídeo que aparecen en él.

¿Quién cojones son Buenas noches Rose? también deja constancia de su explosivo directo, a través de un numerosísimo material de archivo, y del entusiasmo de unos chavales que se adentraban en la edad adulta mientras daban sus primeros pasos en el siempre difícil mundo de la industria discográfica.

Para celebrar el estreno de la película, el 25 de abril se celebra un concierto de homenaje a Buenas Noches Rose en la Sala Galileo Galilei de Madrid. Y la venta de entradas va tan bien que ya han agotado dos sesiones de tarde y acaban de abrir otra de mañana. Se ve que somos más de los que creíamos los que aún les recordamos... y una cosa os digo: este regreso sí que molaría por pura justicia poética con ellos y con todos nosotros.

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