Vídeos de conciertos: Roger Waters el 24 de mayo de 2018 en el WiZink Center de Madrid

No era yo muy de Pink Floyd de crío. Ahora ningún crío es de Pink Floyd, pero en su día yo andaba en el cruce de caminos de si Pink Floyd o Bruce Springsteen. Los primeros por mi hermano mayor y el segundo por su desde hace ya mucho ex. Me decanté por la ex, soy así de fulano. Pero fue solo al principio.

Me costó pero finalmente entré machete en boca en todo el rollito y, joder, qué bien. De hecho, hace poco escuchaba una noche a altas horas 'La espuma de Venus' de Héroes del Silencio y no pude por menos que escribir a mi susodicho elder brother y decirle: "Hostias tú, Juan Valdivia es David Gilmour". Nos reímos mucho. También estuvimos en la exposición del grupo en IFEMA que, la verdad, nos moló mucho.

Ya que no hay Pink Floyd, a Roger Waters le he visto dos veces: en 2011 y 2018. Ciertamente es impresionante lo de este pavo. Es probable que Pink Floyd (¿cuántas veces he escrito ya este nombre en ocho líneas?) sean más grandes que la vida, sí. De hecho, ante la duda,…

Leiva sonríe al pasado y se reencuentra con Rubén en 'Mi pequeño Chernóbil'



Leiva anunció hace un par de días 'Mi pequeño Chernóbil' como una canción para "estos días raros" pero no, no es una más sobre confinamientos, ni balcones, ni nada de eso. No es una nueva versión del dichoso 'Resistiré' del averno.

Resulta que es una sonrisa a su propio pasado en primerísima persona, en la que empieza admitiendo que "soñabaa con dar un bocado al mundo, quitarme el escudo y alumbrar la vida de alguien, mojarme los labios con el éxito inmaduro, pasarme de largo hasta sentirme culplable".

Un medio tiempo de guitarras ligeramente aceleradas sobre el éxito, sobre el veneno que te lleva a dedicarte a esto de la música, con un tono nostálgico al mirar atrás y más luminoso con el presente y lo que vendrá.

Y resulta que en la letra menciona a Rubén, si viejo compañero con quien todo aquello consiguió con Pereza. La banda que compartieron hasta que se despidieron en 2012 con un concierto en el que la liaron parda en Vistalegre eque yo cubrí para Rolling Stone.

"Durmiendo con Rubén en las pensiones más inmundas, rebañamos los manjares de la euforia y las burbujas. Solo es humo y nada más, se parece tanto al veneno de medusa que roza y quema en un instante fugaz", canta.


Y resulta también que en el videoclip se acentúa el tono autobiográfico con el reencuentro con Rubén, con quien comparte planos por primera vez en casi una década de manera inesperada.

De manera que quizás sí que resulta que 'Mi pequeño Chernóbil' es una canción para "estos días raros" en los que todos intentamos mirar atrás sin ira, poner luz al presente y tememos al futuro. Porque, efectivamente, "¿qué vendrá después de los años muertos?"

Comentarios